miércoles, 15 de diciembre de 2010

Entrega a la voluntad de Dios...... Por Santa Madre Maravillas de Jesús.


"Este tiempo de la vida, tan corto y que tan misericordiosamente nos concede el Señor para probarle nuestro amor, hemos de aprovecharlo con alegría, ofreciéndole con gozo todo cuanto nos sucede"
 
"No puede ser sino bueno lo que nos viene de Él, aunque tengamos que acatar su voluntad santísima sin entenderla. ¡Y qué alegría sea así, para probarle nuestro amor y nuestra entrega!
 
"Qué pequeño parece y es todo lo de esta vida a esta verdadera luz, y cómo lo único que importa es que dejemos se cumpla en nosotros plenamente esa adorabílísíma voluntad de nuestro Dios"
 
"Si Él nos diese a escoger en algo, no podríamos más que decirle que lo que preferimos es lo que Él quiera, que sabe bien lo que nos conviene y lo que es a Él más agradable: que nosotras no sabemos nada"
 
"La mayor felicidad de la tierra y que nada nos puede quitar consiste en unirse a Dios y cumplir su voluntad, amádole, amándole y sirviéndolo"
 
  • Maravillas de Jesús, en: Ráfagas de luz y amor, Madrid, La Aldehuela, 2001. 

martes, 14 de diciembre de 2010

En el día de San Juan de La Cruz.......


Algunos Dichos de  Luz y Amor para recordar en el día de este gran santo:

"Más vale estar cargado junto al fuerte que aliviado junto al flaco. Cuando estas cargado, estas junto a Dios, que es tu fortaleza, el cual está con los atribulados ; cuando estas aliviado, estas junto a ti, que eres tu misma flaqueza ; porque la virtud y fuerza del alma en los trabajos de paciencia crece y se confirma"

"El que solo se quiere estar, sin arrimo de maestro y guía, sera como el árbol que está solo y sin dueño en el campo, que, por más fruta que tenga, los viadores se la cogerán y no llegará a sazón"


"El que con purísimo amor obra por Dios, no solamente no se le da nada de que lo vean los hombres, pero ni lo hace porque lo sepa el mismo Dios ; el cual, aunque nunca lo hubiese de saber, no cesaría de hacerle los mismos servicios con la misma alegría y pureza de amor"

miércoles, 8 de diciembre de 2010

La Inmacula Concepción....Por el Beato Francisco Palau.

La inmaculada.
"Tota pulchra es, sponsa mea, et macula non est in te"
En la vigilia de la Concepción, a la claridad de la luna, bajé al fondo del torrente y me paseaba solo. Vi una sombra a mi lado que me seguía, y la sombra aludía a una realidad.

"Yo te felicito en unión con toda la Iglesia militante, oh María, Madre de Dios, por haberte el Señor formado tan bella, tan pura, tan perfecta cual convenía a la que había sido destinada para ser para el hombre, mísero viador, un tipo acabado y una figura donde viera bajo el velo del enigma, la Iglesia santa"

Esto decía en mi interior. Y la sombra tomó tal claridad, que parecía la luz misma de la luna centrificada allí; era blanca como la misma luz. La sombra era una figura, y esa figura era la especie de una joven, clarificada, sin tachas ni arruga, virgen siempre pura. Yo estaba atento cuanto es lícito a un hombre viador, mi vista fija hacia la figura; y porque la luz era no del sol sino de la luna, se dejaba mirar. La sombra callada, y yo no osaba a interrogarla.

Mi corazón, no pudiendo contener sus ímpetus de amor:

-¡Huye!-dije a la sombra-, vete  ¡oh hermosa mía! ¿Cuándo te veré sin sombras ni figuras, sin velos, ni enigmas, cara a cara? ¡Virgen purísima, Iglesia santa, abre tu corazón y recibe en tus brazos a este pobre peregrino sobre la tierra!

Y yo miré esa imagen, y vi entonces en María a mi amada: vi la Iglesia santa. En Cristo, su Cabeza, contemplé su inmensa e incomparable belleza, y en las fisonomías, la cara e imagen del mismo Dios. "¡ Qué eres bella, decíale a mi corazón, en arrebatos de amor!" . ¡Qué eres pura, oh Virgen amada, qué eres amable!" - Miré su cuerpo- ¡Qué eres perfecta, qué hermosa, Esposa mía! Son partes y miembros de este Cuerpo las jerarquías y coros celestes, unidos a ellos las almas glorificadas y los justos e la tierra: estos miembros, unidos a Cristo, su Cabeza, forman el Cuerpo de mi amada.

  • En: Obras selectas.

domingo, 5 de diciembre de 2010

El amor es el objeto y meta de la contemplación.....Por Hans Urs Von Balthasar

El amor es el objeto y meta de la contemplación y, por lo mismo, lo que debe buscarse desde el principio sin rodeos y hacerse realidad. El amor quiere estar con el amado: por eso el orante se pone en la presencia de Dios, o mejor, realiza en su espíritu la verdad de que Dios le tiene desde siempre en su presencia particular. Nada se interpone entre él y el Amor Eterno "Cuando hay uno solo no hay mediador" (Gal, 3, 20) Todo cuanto brotará en la contemplación, se dasarrollará en el marco de esta presencia. Lo que yo oiga de la Palabra de Dios, lo que pueda encontrar y sentir de luz y alegría por la gracia de Dios, lo que resulte en alabanza de Dios y en provecho mío, tendrá su sentido en el amor, será fruto de estar juntos y unidos en otro.

  • En: La Oración Contemplativa

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Del árbol de la Cruz....

                                        

Del árbol de la cruz nos vino la salvación. Cómo podemos olvidarlo, y no pienso en un esfuerzo mental por traer la cruz siempre a la memoria, es más que eso, el traer o tener continuamente en la mente el valor de la cruz es como una potencia extra. Es más que puro recuerdo, de hecho el recuerdo puede dejar de serlo, pero la vivencia de la cruz, valga la redundancia, en los amigos de la cruz, es gracia perenne, es guía, ruta y mapa. Es ver a dónde vamos y quien nos gano ese destino. Es como si nuestra vida corriera peligro de muerte y alguien nos salvara, podríamos olvidar a ese alguien, y podríamos olvidar las circunstancias de nuestro rescate, y si supiéramos dónde vive aquel que nos rescató y cómo llegar, no desearíamos por todos los medios ir a su encuentro y hacernos sus amigos?

Quien nos rescato de las garras de la muerte es Cristo y lo hizo por medio de la cruz, sabemos que mora junto al Padre y que el camino para llegar allí es su misma cruz bendita. Sabemos todo esto, la inteligencia de lafe nos lo muestra y enseña, pero...nuestra voluntad está adherida a estas verdades? Al menos tengamos deseos de ser amigos de la Cruz. Santa Teresa dice que ya es mucho tener deseos y San Ignacio de Loyola a los aspirantes a la Compañía les preguntaba si tenían deseos de ser santos y si respondían que no, les preguntaba si al menos tenían deseos de tener deseos de esto.

martes, 30 de noviembre de 2010

Amigos de la Cruz........San Luis María Grignion de Monfort


Amigos de la cruz, discípulos de un Dios crucificado, el misterio de la cruz es un misterio ignorado por los gentiles, repudiado por los judíos, menospreciado por los herejes y por los católicos ruines; pero es el gran misterio que debéis aprender prácticamente en la escuela de Jesucristo y que únicamente en ella aprenderéis. En vano rebuscaréis en todas las academias de la antigüedad algún filósofo que la haya encomiado; en vano apelaréis a la luz de los sentidos o de la razón; nadie sino Jesucristo puede enseñarnos y haceros saborear este misterio por su gracia victoriosa.

Adiestraos, pues, en esta sobreeminente ciencia, bajo las normas de tan excelente Maestro, y poseeréis todas las demás ciencias, ya que las encierra a todas en grado eminente. Ella es nuestra filosofía natural y sobrenatural, nuestra teología divina y misteriosa, nuestra piedra filosofal, la cual, mediante la paciencia, trueca los más toscos metales en preciosos, los dolores más punzantes en delicias, las humillaciones más abyectas en gloria. El que de vosotros mejor sepa llevar su cruz, aun cuando sea un analfabeto, será el más sabio de todos.

  • En "Carta a los amigos de la Cruz"

lunes, 22 de noviembre de 2010

¿Quieres alejarte del pecado?..... por San Antonio María Claret

¿Quieres alejarte del pecado? Ama a Dios, que Él te cuidará. ¿Quieres  vencer facilmente en las tentaciones? Ama a Dios, que Él te dará fuerza. ¿Quieres sufrir con paciencia y aun con alegría las penas? Ama a Dios, que Él te dará valor. ¿Quieres tener paz y alegría? Ama a Dios, que Él es la alegría de los ángeles; en Él hallarás todos los bienes y felicidades. ¡Oh qué bueno es amar a Dios!

sábado, 20 de noviembre de 2010

La humildad... Por la Regla de San Benito



Por eso, hermanos, si queremos alcanzar la cumbre de la más alta humildad, si queremos llegar rápidamente a aquella exaltación celestial a la que se sube por la humildad de la vida presente, tenemos que levantar con nuestros actos ascendentes la escala que se le apareció en sueños a Jacob, en la cual veía ángeles que subían y bajaban. Sin duda alguna, aquel bajar y subir no significa otra cosa sino que por la exaltación se baja y por la humildad se sube. Ahora bien, la escala misma así levantada es nuestra vida en el mundo, a la que el Señor levanta hasta el cielo cuando el corazón se humilla. Decimos, en efecto, que los dos lados de esta escala son nuestro cuerpo y nuestra alma, y en esos dos lados la vocación divina ha puesto los diversos escalones de humildad y de disciplina por los que debemos subir

miércoles, 17 de noviembre de 2010

El baile de la obediencia.......Madeleine Delbrêl


Si estuviéramos contentos de ti, Señor,
no podríamos resistir a esa necesidad de danzar que desborda el mundo
 y llegaríamos a adivinar qué danza es la que te gusta hacernos danzar,
siguiendo los pasos de tu Providencia.

Porque pienso que debes estar cansado
de gente que hable siempre de servirte
con aire de capitanes;
de conocerte con ínfulas de profesor;
de alcanzarte a través de reglas de deporte;
de amarte como se ama un viejo matrimonio.

Y un día que deseabas otra cosa
inventaste a San Francisco
e hiciste de él tu juglar.
Y a nosotros nos corresponde dejarnos inventar
para ser gente alegre que dance su vida contigo.

Para ser buen bailarín contigo
no es preciso saber adónde lleva el baile.
Hay que seguir, ser alegre,
ser ligero y, sobre todo, no mostrarse rígido.

No pedir explicaciones de los pasos que te gusta dar.
Hay que ser como una prolongación ágil y viva de ti mismo
y recibir de ti la transmisión del ritmo de la orquesta.
No hay por qué querer avanzar a toda costa
sino aceptar el dar la vuelta,
ir de lado, saber detenerse y deslizarse en vez de caminar.
Y esto no sería más que una serie de pasos estúpidos
si la música no formara una armonía.

Pero olvidamos la música de tu Espíritu
y hacemos de nuestra vida un ejercicio de gimnasia;
olvidamos que en tus brazos se danza,
que tu santa voluntad es de una inconcebible fantasía,
y que no hay monotonía ni aburrimiento
más que para las viejas almas
que hacen de inmóvil fondo
en el alegre baile de tu amor.

Señor, muéstranos el puesto
que, en este romance eterno iniciado entre tú y nosotros,
debe tener el baile singular de nuestra obediencia.
Revélanos la gran orquesta de tus designios,
donde lo que permites toca notas extrañas
en la serenidad de lo que quieres.

Enséñanos a vestirnos cada día con nuestra condición humana
como un vestido de baile, que nos hará amar de ti
todo detalle como indispensable joya.
Haznos vivir nuestra vida,
no como un juego de ajedrez en el que todo se calcula,
no como un partido en el que todo es difícil,
no como un teorema que nos rompe la cabeza,
sino como una fiesta sin fin donde se renueva el encuentro contigo,
como un baile, como una danza entre los brazos de tu gracia,
con la música universal del amor.

Señor, ven a invitarnos.

domingo, 14 de noviembre de 2010

Pues busco, debo encontrar....Por Amado Nervo


PUES BUSCO, DEBO ENCONTRAR

Pues busco, debo encontrar.
Pues llamo, débenme abrir.
Pues pido, me deben dar.
Pues amo, débenme amar.
Aquel que me hizo vivir.
¿Calla? Un día me hablará.
¿Me pone a prueba? Soy fiel.
¿Pasa? No lejos irá;
pues tiene alas mi alma , y va
volando detrás de Él.
Es poderoso, más no
podrá mi amor esquivar.
Invisible se volvió,
mas ojos de lince yo
tengo y le habré de mirar.
Alma, sigue hasta el final
en pos del Bien de los bienes.
y consuélate en tu mal
pensando como Pascal:
¿Le buscas? ¡Es que le tienes!

Imagen: Manos en oración de Durero

viernes, 12 de noviembre de 2010

Vanitas vanitatum.........Hno Rafael Arnaiz

17 de abril de 1938 - Domingo de Resurrección

Hoy el reverendo Padre Abad me ha dado la cogulla y el escapulario negro. Mentiría si dijera que hoy no me he dejado llevar de la vanidad. ¡Qué pobre hombre soy!
Señor, Señor, tened piedad y misericordia de mí. Ni soy mayor ni menor en tu presencia, porque esté aquí o allí, vista de un modo o de otro... Los hombres somos muy infantiles y jugamos como niños... Ponemos nuestra ilusión en cosas [que] hacen reír a los ángeles. Señor, dame tu santo temor, llena mi corazón de tu amor y lo demás... Vanitas vanitatum.
Cada vez espero menos en los hombres... ¡qué gran misericordia la de Dios! Él suple con creces lo que ellos no me dan.
Voy viendo con suma claridad que quien pone los ojos en la tierra y en las criaturas, pierde su tiempo... Sólo Jesús llena el corazón y el alma.

martes, 9 de noviembre de 2010

El arrepentimiento. Por el Meister Eckhart


Hay dos formas de arrepentimiento: una es temporal o sensible, la otra divina y sobrenatural. El arrepentimiento temporal se va sumergiendo continuamente en penas cada vez mayores y le produce al hombre una aflicción tal como si tuviera que desesperarse ahora mismo, y en este caso el arrepentimiento se detiene en la pena y no progresa. Con esto no se llega a ninguna parte.Mas el arrepentimiento divino es muy distinto. Tan pronto como el hombre siente un desagrado, se eleva en seguida hacia Dios y se afianza en una voluntad inquebrantable de dar por siempre la espalda a todos los pecados. Y al hacerlo se eleva hacia una gran confianza en Dios y adquiere una gran seguridad; y de ello proviene una alegría espiritual que sube al alma por encima de toda pena y aflicción, y la vincula firmemente con Dios.

martes, 19 de octubre de 2010

Cristo Redentor...... Por San Atanasio


Por el Verbo se restaura en el hombre la imagen de Dios.

Si ha llegado a desaparecer la figura de un retrato sobre tabla a causa de la suciedad que se le ha acumulado, será necesario que se presente de nuevo la persona de quien es el retrato, a fin de que se pueda restaurar su misma imagen en la misma madera. La madera no se arroja, pues tenía pintada en ella aquella imagen: lo que se hace es restaurarla. De manera semejante, el Hijo santísimo del Padre, que es imagen del Padre, vino a nuestra tierra a fin de restaurar al hombre que había sido hecho a su imagen. Por esto dijo a los judíos: «Si uno no renaciere...» (Jn 3, 5): no se refería al nacimiento de mujer, como imaginaban aquellos, sino al alma que había de renacer y ser restaurada en su imagen. Una vez que la locura idolátrica y la impiedad habían ocupado toda la tierra, y una vez que había desaparecido el conocimiento de Dios, ¿quién podía enseñar al mundo el conocimiento del Padre?... Para ello se necesitaba el mismo Verbo de Dios, que ve la mente y el corazón del hombre, que mueve todas las cosas de la creación y que por medio de ellas da a conocer al Padre. ¿Y cómo podía hacerse esto? Dirá tal vez alguno que ello podía hacerse por medio de las mismas cosas creadas, mostrando de nuevo a partir de las obras de la creación la realidad del Padre. Pero esto no era seguro, pues los hombres ya lo habían descuidado una vez, y ya no tenían los ojos levantados hacia arriba, sino dirigidos hacia abajo. Consiguientemente, cuando quiso ayudar a los hombres, se presentó como hombre y tomó para sí un cuerpo semejante al de ellos. Así les enseña a partir de las cosas de abajo, es decir, de las obras del cuerpo, de suerte que los que no querían conocerle a partir de su providencia del universo y de su soberanía, por las obras de su cuerpo conocerán al Verbo de Dios encarnado, y por medio de él al Padre. Así, como un buen maestro que se cuida de sus discípulos, a los que no podían aprovecharse de las cosas mayores, les enseña con cosas más sencillas poniéndose a su nivel....



sábado, 16 de octubre de 2010

Sobre el director espiritual. Por San Vicente Ferrer

Hay que saber que el hombre que tenga un instructor por cuyo consejo se rija y cuya obediencia siga en todos sus actos, pequeños y grandes, podrá llegar más fácilmente y en tiempo más breve a la perfección, que si quiere perfeccionarse a sí mismo, aunque tenga un entendimiento muy agudo y tenga libros en los que se trata de la estructura de todas las virtudes. Más aún, digo que Cristo nunca otorgará su gracia,sin la cual nada podemos, si uno tiene a alguien que le puede instruir y dirigir, y lo menosprecia, o no procura abrazar la guía del otro, creyendo que se basta a sí mismo, y que por sí mismo puede investigar y encontrar perfectamente todo lo que le es útil para la salvación.

  • San Vicente Ferrer, en:  Tratado de la vida espiritual.

viernes, 15 de octubre de 2010

Día de Santa Teresa de Jesús


Los dejo con una breve cita de Camino de Perfección donde Santa Teresa nos da una clave: se trata de poner los ojos en el Señor, en el verdadero camino que es él mismo.

¡Oh Señor! que todo el daño nos viene de no tener puestos los ojos en Vos, que si no mirásemos otra cosa sino al camino, presto llegaríamos; mas damos mil caídas y tropiezos y erramos el camino por no poner los ojos -como digo- en el verdadero camino. Parece que nunca se anduvo, según se nos hace nuevo. Cosa es para lastimar, por cierto, lo que algunas veces pasa.

lunes, 11 de octubre de 2010

La Humildad. Por Angela de Foligno


¿Y dónde, oh hijos míos, una criatura puede hallar paz y descanso sino en Aquél que es la paz suprema, el descanso la pacificación y la suprema serenidad de las almas? A El ninguna alma puede llegar si no está fundada en la humildad, sin la cual todas las virtudes, que podrían hacernos correr hacia Dios, nos parecen y son de veras una nada.

La humildad del. corazón, que el Dios-Hombre quiso que aprendiéramos de El, es como una luz vivificante y clara, por medio de la cual la inteligencia del alma se abre para conocer la propia nada y bajeza, y a la vez la inmensidad de la bondad de Dios. Y cuanto más un alma conozca la grandeza de esa bondad, tanto más avanzará en el conocimiento de sí misma. Y cuanto más conozca y descubra su nada, tanto más se elevará en el conocimiento y en la alabanza de la inefable bondad de Dios, que ella comprende tan nítidamente a través de la humildad. De ahí comienzan a nacer las virtudes

lunes, 4 de octubre de 2010

Saludo a las virtudes por Francisco de Asís.

Queridos hermanos y amigos lectores,  ha pasado la fiesta de Teresita del Niño Jesús y hoy ya está por concluir la de San Francisco de Asís y no he podido hacer ningún post. Ya me siento en falta. Hoy les propongo leer el Saludo a las Virtudes que compuso San Francisco.


SALUDO A LAS VIRTUDES

¡Salve, reina sabiduría!, el Señor te salve con tu hermana la santa pura sencillez. ¡Señora santa pobreza!, el Señor te salve con tu hermana la santa humildad. ¡Señora santa caridad!, el Señor te salve con tu hermana la santa obediencia. ¡Santísimas virtudes!, a todas os salve el Señor, de quien venís y procedéis.
No hay absolutamente ningún hombre en el mundo entero que pueda tener una de vosotras si antes él no muere. El que tiene una y no ofende a las otras, las tiene todas. Y el que ofende a una, no tiene ninguna y a todas ofende (cf. Sant 2,10). Y cada una confunde a los vicios y pecados. La santa sabiduría confunde a Satanás y todas sus malicias. La pura santa sencillez confunde a toda la sabiduría de este mundo (cf. 1 Cor 2,6) y a la sabiduría del cuerpo. La santa pobreza confunde a la codicia y avaricia y cuidados de este siglo. La santa humildad confunde a la soberbia y a todos los hombres que hay en el mundo, e igualmente a todas las cosas que hay en el mundo. La santa caridad confunde a todas las tentaciones diabólicas y carnales y a todos los temores carnales (cf. 1 Jn 4, 18). La santa obediencia confunde a todas las voluntades corporales y carnales, y tiene mortificado su cuerpo para obedecer al espíritu y para obedecer a su hermano, y está sujeto y sometido a todos los hombres que hay en el mundo, y no únicamente a solos los hombres, sino también a todas las bestias y fieras, para que puedan hacer de él
todo lo que quieran, en la medida en que les fuere dado desde arriba por el Señor (cf. Jn 19,11).

jueves, 23 de septiembre de 2010

No te desanimes. Por el Padre Pió. (en su día)

No te desanimes ante la cruz. La más segura prueba de amor consiste en sufrir por el amado. Si dios sufrió tanto por amor, entonces el dolor que sufrimos por él se vuelve tan adorable como el mismo amor. En medio de los problemas en los que el Señor te coloque, sé, paciente y adáptate alegremente al Corazón de Dios con la conciencia de que todo es un juego permanente que proviene de tu Amado

martes, 14 de septiembre de 2010

La Exaltación de la Cruz. Por San Juan Crisóstomo


Es la cruz la que ha reconciliado a los hombres con Dios, que ha hecho de la tierra un cielo, que ha reunido a los hombres con los ángeles. Ella ha derribado la ciudadela de la muerte, destruido el poder del diablo, liberado a la tierra del error, puesto los cimientos de la Iglesia. La cruz es la voluntad dada al Padre, la gloria del Hijo, la exultación del Espíritu Santo...

jueves, 9 de septiembre de 2010

Acto de Ofrenda al Amor Misericordioso... Santa Teresita del Niño Jesús



Ofrenda de mí misma, como víctima de holocausto, al amor misericordioso de Dios.

¡Oh, Dios mío, Trinidad Bienaventurada!, deseo amaros y haceros amar, trabajar por la glorificación de la Santa Iglesia, salvando las almas que están en la tierra y librar a las que sufren en el purgatorio. Deseo cumplir perfectamente vuestra voluntad y alcanzar el puesto de gloria que me habéis preparado en vuestro reino. En una palabra, deseo ser santa, pero comprendo mi impotencia y os pido, ¡oh, Dios mío!, que seáis vos mismo mi santidad.

Puesto que me habéis amado, hasta darme a vuestro único Hijo como Salvador y como Esposo, los tesoros infinitos de sus méritos son míos; os los ofrezco con alegría, suplicándoos que no me miréis sino a través de la Faz de Jesús y en su Corazón ardiendo de Amor.

Os ofrezco también todos los méritos de los santos (los que están en el cielo y en la tierra), sus actos de amor y los de los Santos Ángeles; en fin, os ofrezco, ¡oh Trinidad Bienaventurada!, el amor y los méritos de la Santísima Virgen, mi Madre querida; en sus manos pongo mi ofrenda, rogándola que os la presente. Su divino hijo, mi Amado esposo, en los días de su vida mortal, nos dijo: «Todo lo que pidáis al Padre en mi nombre os será concedido». Estoy, pues, segura que escucharéis mis deseos; lo sé, ¡oh, Dios mío!, cuanto más queréis dar, más hacéis desear. Siento en mi corazón deseos inmensos y os pido con confianza que vengáis a tomar posesión de mi alma. ¡Ah!, puedo recibir la sagrada comunión con tanta frecuencia como lo desee; pero, Señor, ¿no sois vos Todopoderoso?... Permaneced en mí, como en el sagrario, no os apartéis jamás de vuestra pequeña hostia...

Quisiera consolaros de la ingratitud de los malos y os suplico que me quitéis la libertad de ofenderos; si por debilidad, caigo alguna vez, que inmediatamente vuestra divina mirada purifique mi alma, consumiendo todas mis imperfecciones, como el fuego, que transforma todas las cosas en si mismo...

Os doy gracias, ¡Dios mío!, por todos los favores que me habéis concedido, en particular por haberme hecho pasar por el crisol del sufrimiento. Os contemplaré con gozo el último día, cuando llevéis el cetro de la cruz. Y ya que os habéis dignado hacerme participar de esta preciosa cruz, espero parecerme a vos en el cielo y ver brillar sobre mi cuerpo glorificado las sagradas llagas de vuestra Pasión...

Después del exilio de la tierra, espero ir a gozar de vos en la Patria, pero no quiero amontonar méritos para el cielo, sólo quiero trabajar por vuestro amor, con el único fin de agradaros, de consolar vuestro Sagrado Corazón y salvar almas que os amen eternamente.

A la tarde de esta vida, me presentaré delante de vos con las manos vacías, pues no os pido, Señor, que tengáis en cuenta mis obras. Todas nuestras justicias tienen manchas ante vuestros ojos. Quiero, por tanto, revestirme de vuestra propia Justicia, y recibir de vuestro amor la posesión eterna de vos mismo. No quiero otro trono y otra corona que a Vos, ¡oh Amado mío!

A vuestros ojos el tiempo no es nada, un solo día es como mil años; vos podéis, pues, prepararme en un instante, para presentarme ante vos...

Para vivir en un acto de perfecto amor, ME OFREZCO COMO VÍCTIMA DE HOLOCAUSTO A VUESTRO AMOR MISERICORDIOSO, suplicándoos que me consumáis sin cesar, dejando desbordar, en mi alma, las olas de ternura infinita que tenéis encerradas en vos y que, de ese modo, me convierta en mártir de vuestro amor, ¡oh, Dios mío!

Que este martirio, después de prepararme para presentarme ante vos, me haga finalmente morir y que mi alma se lance sin tardanza en el abrazo eterno de vuestro amor misericordioso...

Quiero, ¡oh, Amado mío!, a cada latido de mi corazón, renovar esta ofrenda un número infinito de veces, hasta que las sombras se hayan desvanecido y pueda repetiros mi amor en un cara a cara eterno...

MARÍA, FRANCISCA, TERESA DEL NIÑO JESÚS Y DE LA SANTA FAZ,
Fiesta de la Santísima Trinidad, 9 de junio del año de gracia de 1895

jueves, 2 de septiembre de 2010

La aridez........ Por Hans Urs Von Balthasar


La aridez, por tanto, no debe tomarse en principio como una penitencia o un destino trágico. Hay que tomarla como "la forma cotidiana normal"  del amor, que en el fondo suele comenzar con sus formas excepcionales para aterrizar por este rodeo en normalidad. Por eso la aridez en la contemplación nada tiene de temible y alarmante ; al contrario, es elemento confirmatorio; pero así como el amor no sucumbe a lo cotidiano y se trasluce en mil ocurrencias y se configura a diario con mil menudencias, así ocurre también con la contemplación. Diariamente debe el orante ponerse en la presencia del Dios eternamente joven, que nunca envejece; los prados de Dios florecen con el mismo colorido y esplendor de siempre y brindan nuevas insinuaciones al hombre que quiere servirse de ellas. Su cansancio, su tedio, su desaliento, su amargura, son cosas suyas, y como Dios todo lo dispone para aliviarle a él, cansado y fatigado, no puede quejarse contra Dios. Tiene que amonestarse y reprenderse a sí mismo y arrojar de sí lo que le oprime y arrastra hacia abajo. Tiene que darse y comenzar de nuevo.

  • La oración contemplación. Hans Urs Von Balthasar, Madrid, Encuentro, 2007, p 97

lunes, 30 de agosto de 2010

Dios nos da.... Por un monje

Dios nos da, a cada instante, lo que necesitamos y más. Contemple, por ejemplo, ese árbol que se ve desde su ventana; o las persianas de las casa de enfrente. Pero despacio ¡Qué bonita es cualquier cosa cuando uno la mira demorándose en ella con atención! ¿Ha acercado usted los ojos a una flor como si fuera miope? Aquello es un universo de maravillas donde el contorno de cada pétalo o pistilo, el surco de cada íntima vena, cada pincelada de color, extasía. Dios ha hecho cada detalle con su calma divina, deleitándose, entreteniéndose, gozándose; los está haciendo ahora mismo porque los mantiene en el ser en todos sus detalles. Gócelos usted recibiéndolos de Dios en este momento, comiendo de su mano como un pajarito.

  • Agustín Altasent,Reflexiones de un monje.Salamanca, Sígueme, 1991, p 111.

domingo, 29 de agosto de 2010

La verdad es esta...... Por Santa Catalina de Siena

La verdad es esta: Dios no quiere otra cosa que nuestra santificación. Por eso nos creó a su imagen y semejanza y quiso dar la vida por nosotros con tan ardiente amor el dulce y amoroso Verbo. Así nos ha manifestado su verdad. El alma que mira con esa luz no se echa a dormir, antes bien despierta del sueño buscando con gran solicitud el modo, el camino, el lugar y el tiempo de cumplirla. No se confía aguardando el día de mañana, pues no está segura de tenerlo.

jueves, 26 de agosto de 2010

Si tu vieses que Jesús.......... Por el Hno Rafael Arnáiz

Si tu vieses que Jesús es seguido por una muchedumbre de pecadores, de pobres, de enfermos y de leprosos y te llama y te da un puesto en su séquito. Y si Él te mirase con aquellos ojos divinos que irradian amor, ternura, perdón y te dijera "Por qué no me sigues", tú ¿qué harías? Te habrías unido-aun siendo el último, nota bien, el último- a la comitiva de Jesús. Y habrías dicho: "Vengo, Señor, no me importan mis sufrimientos, ni la muerte, ni el comer, ni el dormir; si Tú me aceptas , vengo porque eres Tú el único que colma plenamente mi alma

domingo, 22 de agosto de 2010

Un alma que se habitúe.....Por Isabel de la Santísima Trinidad

Un alma que se habitúe a vivir,  a través del prisma de la fe, bajo la mirada purísima de Dios; un alma, digo, que tenga unos ojos sencillos como aquellos de los que nos habla Cristo en el Evangelio; un alma, en fin, que tenga tal pureza de intención que no vea más que a Dios a través de todas las cosas; esa tal alma me parece a mí que vivirá necesariamente en la humildad. Humildad que permitirá reconocer los dones que ha recibido de Dios, porque la humildad es la verdad. Aunque no se apropiará nada para sí misma, sino que todo lo atribuirá a Dios, como hacia la Santísima Virgen

lunes, 16 de agosto de 2010

La Paz............ Por el Padre Pío


La paz es la sencillez del corazón, la serenidad de la mente, la tranquilidad del alma, un vínculo de amor. La paz significa el orden, la armonía en todo nuestro ser; significa la permanente aceptación serena que proviene de una buena conciencia; es la santa alegría del corazón donde Dios reina. La paz es el camino hacia la perfección; realmente sólo en la fe se puede encontrar la perfección. El demonio, que sabe muy bien todo esto; hace todo lo posible para que perdamos la paz.

jueves, 12 de agosto de 2010

Ya cuando se acerca...

Ya cuando se acerca la tarde del jueves, nos sumergimos un poco en el recuerdo de la Pasión de Jesucristo. Se aproxima el viernes y es inútil que veamos esté día solo como final de la semana de trabajo, como día de despeje. Para el cristiano el viernes siempre es más...Tampoco podemos programar el sentirnos en sintonía con La Pasión, es algo que brota en el alma, que nos interpela, es el Amor que nos llama a recogernos en su dolor, a sentir el misterio muy cerca, como envueltos en él. El amor por la Cruz de Redención nos hace salir de nosotros mismos, nos sitúa en la esfera de la entrega desinteresada, en el don de contemplar lo sublime, lo que no tiene nombre, porque no se lo puede calificar con nada: es compañía silenciosa, es presencia excesiva y tremenda, es la mirada del cordero sin mancha. Es el Todo suspendido y traspasado por nuestras culpas, por nuestra Nada.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Si sufres......... Por Clara de Asís

Si sufres con Él, reinarás con Él; si lloras con Él, gozarás con Él; si mueres con Él en la cruz de la tribulación, poseerás con Él las mansiones celestes en el esplendor de los santos (cf. Rom 8, 17; 2 Tim 2,12.11; 1 Cor 12,26; Sal 109,3), y tu nombreserá inscrito en el libro de la vida (cf. Flp 4,3; Ap 3,5), y será glorioso entre loshombres. Por lo cual, participarás para siempre y por los siglos de los siglos, de la gloria del reino celestial a cambio de las cosas terrenas y transitorias, de los bienes eternos a cambio de los perecederos, y vivirás por los siglos de los siglos.

lunes, 9 de agosto de 2010

La unión del alma con Cristo. Por Santa Teresa Benedicta de la Cruz.

La unión del alma con Cristo es diferente de la comunión entre dos personas terrestres: empieza con el bautismo y se refuerza constantemente con los demás sacramentos; es una integración y una inyección de sabia –como nos lo dice el símbolo de la vid y los sarmientos (Jn 15). Esta unión con Cristo comporta un acercamiento de cada uno de los miembros con todos los demás cristianos. Así la Iglesia toma la figura de Cuerpo místico de Cristo. Este Cuerpo es un cuerpo viviente y el espíritu que lo anima es el espíritu de Cristo, el cual, partiendo de la cabeza se desliza hacia todos los miembros; el espíritu que emana de Cristo es el Espíritu Santo, y la Iglesia es, pues, el templo del Espíritu (cf 1C 6,19).

miércoles, 4 de agosto de 2010

Cuando nos abandonamos a nuestras pasiones... Por el Santo Cura de Ars


Cuando nos abandonamos a nuestras pasiones, entrelazamos espinas alrededor de nuestro corazón.
El que vive en el pecado toma las costumbres y formas de las bestias. La bestia, que no tiene capacidad de razonar, sólo conoce sus apetitos; del mismo modo, el hombre que se vuelve semejante a las bestias pierde la razón y se deja conducir por los movimientos de su'cadáver' (su cuerpo).

Un cristiano, creado a la imagen de Dios, redimido por la sangre de un Dios. iUn cristiano... hijo de Dios, hermano de Dios, heredero de Dios! iUn cristiano, objeto de las complacencias de tres Personas divinas! Un cristiano cuyo cuerpo es el templo del Espíritu Santo: he aquí lo que el pecado deshonra!

El pecado es el verdugo del Buen Dios el asesino del alma...

Ofender al Buen Dios, que sólo nos ha hecho bien! Contentar al demonio que tan sólo nos hace mal ! ¡ Qué locura!!!

domingo, 18 de julio de 2010

Oh Cristo. Amado Nervo

¡OH CRISTO!

Ya no hay un dolor humano que no sea mi dolor;

ya ningunos ojos lloran, ya ningún alma se angustia

sin que yo me angustie y llore;

ya mi corazón es lámpara fiel de todas las vigilias,

¡oh, Cristo!

En vano busco en los hondos escondrijos de mi ser

para encontrar algún odio: nadie puede herirme ya

sino de piedad y amor. Todos son yo, yo soy todos,

¡oh, Cristo!

¡Que importan males o bienes! Para mí todos son bienes.

El rosal no tiene espinas: para mí sólo da rosas.

¿Rosas de pasión?‚ ¡Que importa! Rosas de celeste esencia,

purpúreas como la sangre que vertiste por nosotros,

¡oh, Cristo!

lunes, 12 de julio de 2010

Santa Teresa de Los Andes


“Sólo Jesús es hermoso. El sólo puede hacerme gozar. Lo llamo, lo lloro, lo busco dentro de mi alma. Quiero que Jesús me triture interiormente para ser hostia pura donde El pueda descansar. Quiero estar sedienta de amor para que otras almas posean ese amor. Que yo muera a las criaturas y a mí misma para que El viva en mí.

¿Hay algo bueno, bello, verdadero que podamos concebir que en Jesús no esté? Sabiduría, para la cual no hay nada secreto; poder, para el cual nada existe imposible; justicia, que lo hace encarnarse para satisfacer por el pecado; providencia, que siempre vela y sostiene; misericordia, que jamás deja de perdonar; bondad, que olvida las ofensas de sus criaturas; amor, que reúne todas las ternuras de una madre, del hermano, del esposo y que, haciéndolo salir del abismo de su grandeza, lo liga estrechamente a sus criaturas; belleza, que extasía... ¿Qué otra cosa imaginas que no esté en este Hombre- Dios?

¿Temes acaso que el abismo de la grandeza de Dios y el de tu nada jamás podrán unirse? Existe en El el amor; y esta pasión lo hizo encarnarse para que, viendo un Hombre-Dios, no temieran acercarse a El. Esta pasión hízolo convertirse en pan, para poder asimilar y hacer desaparecer nuestra nada en su Ser infinito. Esta pasión le hizo dar su vida, muriendo muerte de cruz.

¿Temes acercarte a El? Míralo rodeado por los niños. Los acaricia, los estrecha contra su corazón. Míralo en medio de su rebaño fiel, cargando sobre sus hombros a la oveja infiel. Míralo sobre la tumba de Lázaro. Y oye lo que dice a Magdalena: Mucho se le ha perdonado porque ha amado mucho. ¿Qué descubres en estos rasgos del Evangelio, sino un corazón bueno, dulce, tierno, compasivo, un corazón, en fin, de un Dios?

El es mi riqueza infinita, mi beatitud, mi cielo”.


ORACIÓN
Dios misericordioso, alegría de los santos, que inflamaste el corazón juvenil de Santa Teresa de los Andes con el fuego del amor virginal a Cristo y a su Iglesia, y la hiciste testigo gozoso de la caridad aun en medio de los sufrimientos. Concédenos, por su intercesión, que, inundados por la dulzura de tu espíritu, proclamemos en el mundo, de palabra y de obra, el evangelio del amor. Por nuestro Señor Jesucristo que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.


  • En: segunda lectura del oficio de lectura

domingo, 4 de julio de 2010

En el conocimiento de Dios... Por Santa Catalina de Siena

En el conocimiento de Dios encontrarás el fuego de la divina caridad. ¿Dónde hallarás deleite? En la cruz, con el inmaculado Cordero,buscando su honor y la salvación de las almas por medio de la continua y humilde oración. Luego aquí se halla toda la perfección. Todavía no quedan muchas cosas, pero ésta es la principal, de donde recibimos tan gran luz y que no podemos equivocarnos en las menores obras que la siguen.

jueves, 1 de julio de 2010

La humildad. Por P. Alfredo Sáenz

La humildad es verdad porque nace de Dios, "Padre de las luces" (Sant 1,17). La luz ,especialmente la luz divina, es lo que ilumina al hombre para que acierte a ubicarse, que no otra cosa es la humildad. Gracias a ella los hombres focalizan su lugar en la realidad, se colocan en el sitio que les corresponde, se mantienen en el orden, y por consiguiente, en la verdad. "Y como quiera que la verdad-dice Mons Gay- no sea otra cosa sino aquello que Dios piensa, aquello que Dios quiere, u aquello que Dios ama, resulta que estar en la vedad equivale a estar en los pensamientos, en los designios y en los amores de Dios". Refiriéndose al presente asunto escribe L. Lallemant: "Aquellos en los que este deseo de abyección es más ardiente, son los más grandes delante de Dios. Son los que marchan con más seguridad en la verdad y son tanto más semejantes a Dios, cuanto que no buscan, como Él, otra cosa que su gloria. Éste es su bien propio: la gloria no le pertenece más que a Él, en cuanto a nosotros, nuestro fondo es la nada, y si nos atribuimos otra cosa somos ladrones"

  • En: Siete virtudes olvidadas, Buenos Aires, Gladius, 2005, pp. 39-40

domingo, 27 de junio de 2010

Sin la luz de Dios....Santa Angela de Foligno


Sin la luz de Dios ningún hombre se salva. La luz de Dios hace dar al hombre los primeros pasos y la misma luz lo conduce hasta la cumbre de la perfección.

Si quieres comenzar a poseer esa luz de Dios, reza. Si ya comenzaste a perfeccionarte y quieres que esa luz aumente, reza. Si ya llegaste a la cumbre de la perfección y quieres recibir más luz, para poder permanecer en ella, reza. Si quieres la fe, reza. Si quieres la esperanza, reza. Si quieres la caridad, reza.

Si quieres la pobreza, reza. Si quieres la obediencia, reza. Si quieres la castidad, reza. Si quieres la humildad, reza. Si quieres la mansedumbre, reza. Si quieres la fortaleza, reza. Si deseas alguna virtud, reza. Y reza de esta manera: leyendo en el libro de la vida, a saber, en la vida del Dios-Hombre Jesús, que fue pobreza, dolor, desprecio y perfecta obediencia.

Y cuando hayas entrado por ese camino de perfección, serás molestado de muchas maneras y serás afligido horrendamente por infinitas tribulaciones

miércoles, 23 de junio de 2010

Hay un tabernáculo.... Por Juan Pablo II

Hay un tabernáculo de Gloria  que es la persona santísima de Jesús el Señor: donde lo humano y lo divino se encuentran en un abrazo que nunca podrá deshacerse....El derrama la divinidad en el corazón enfermo de la humanidad e, infundiéndole el Espíritu del Padre, la hace capaz de llegar a ser Dios por la gracia..... Este hombre transformado por el Amor es el que los discípulos contemplaron en el Tabor; el hombre que todos nosotros estamos llamados a ser.

En: Orientale Lumen, 15

Para leer la Carta Apóstolica completa : Orientale Lumen

lunes, 21 de junio de 2010

Hay que tener paciencia. Por el Padre Pío.


Hay que tener paciencia, pues, y no desanimarse por cualquier imperfección o porque se cae en ella frecuentemente sin quererlo. Quisiera tener un buen martillo para romper la punta de tu espíritu, que es demasiado sutil en los pensamientos de tu avanzar espiritual. Pero te lo he dicho muchas veces, querido, y te lo repito otra más: en la vida espiritual hay que caminar con gran confianza.

Si obras bien, alaba y dale gracias al Señor por ello; si te acaece obrar mal, humíllate, sonrójate ante Dios de tu infidelidad, pero sin desanimarte; pide perdón, haz propósito, vuelve al buen camino y tira derecho con mayor vigilancia. Ya sé muy bien que no quieres obrar mal dándote cuenta; y las faltas que cometes inadvertidamente sólo deben servirte para adquirir humildad.

  • Carta del 3/9/1918.

miércoles, 16 de junio de 2010

Quiere Dios salvarnos. San Alfonso María de Ligorio.



Quiere Dios salvarnos, mas, para gloria nuestra, quiere que nos salvemos, como vencedores. Por tanto, mientras vivamos en la presente vida, tendremos que estar en continua guerra. Para salvamos habremos de luchar y vencer. Sin victoria nadie podrá ser coronado. Así afirma San Juan Crisóstomo: Cierto es que somos muy débiles y los enemigos muchos y muy poderosos; ¿cómo, pues, podremos hacerles frente y derrotarlos? Responde el Apóstol animándonos a la lucha con estas palabras: Todo lo puedo con Aquel que es mi fortaleza. Todo lo podemos con la oración; con ella nos dará el Señor las fuerzas que necesitarnos, porque, como escribe Teodorato, la oración es una, pero omnipotente. San Buenaventura asegura que con la oración podemos adquirir todos los bienes y libramos de todos los males.
San Lorenzo Justiniano afirma que con la oración podemos levantamos una torre fortísima donde hemos de estar seguros de las asechanzas y ataques de todos nuestros enemigos. San Bernardo escribe estas hermosas palabras: Fuerte es el poder del infierno, pero la oración es más fuerte que todos los demonios. Y ello es así, porque con la oración alcanza el alma la ayuda divina que es más poderosa que toda fuerza creada. Por esto el santo rey David, cuando le asaltaban los temores, se animaba con estas palabras, Con cánticos de alabanza invocaré al Señor y seré libre de todos mis enemigos. San Juan Crisóstomo lo resume en esta sentencia: La oración es arma poderosa, tutela, puerto y tesoro. Es arma poderosa porque con ella vencemos todos los asaltos del enemigo; defensa, porque nos ampara en todos los peligros; puerto, porque nos salva en todas las tempestades; y tesoro, porque con ella tenemos y poseemos todos los bienes.

  • El gran medio de la oración. San Alfonso María de Ligorio.

jueves, 10 de junio de 2010

Sagrado Corazón de Jesús. Poesía de Santa Teresa del Niño Jesús.

 AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Junto al sepulcro santo,

María Magdalena, en lágrimas deshecha,

se arrodilló en el suelo, buscando a su Jesús.

Los ángeles vinieron a suavizar su pena,

pero no consiguieron suavizar su dolor.

Luminosos arcángeles,

Mas no era vuestro brillo, luminosos arcángeles

lo que esta alma ardiente venía aquí a buscar.

Ella quería ver al Señor de los ángeles,

tomarle en sus brazos y llevarle muy lejos.

Junto al sepulcro santo ella quedó la última,

y al sepulcro volvió antes de amanecer.

Su Dios se hizo también

presente, aunque velando su presencia,

no pudo ella vencerle en la lid del amor...

Cuando llegó el momento,

desvelándole él su faz bendita

envuelta en propia luz,

brotóle de los labios una sola palabra,

fruto del corazón.

Jesús el dulce nombre murmuró de: «¡María!»

y devolvió a María la alegría y la paz.

....................................................

 Un día, mi Señor, como la Magdalena,

quise verte de cerca, y me llegué hasta ti.

Se abismó mi mirada por la inmensa llanura

a cuyo Dueño y Rey yo iba buscando.

Al ver la flor y el pájaro,

el estrellado cielo y la onda pura,

exclamé arrebatada:

«Bella naturaleza, si en ti no veo a Dios,

no serás para mí más que un sepulcro inmenso.

«Necesito encontrar

un corazón que arda en llamas de ternura,

que me preste su apoyo sin reserva,

que me ame como soy, pequeña y débil,

que todo lo ame en mí,

y que no me abandone de noche ni de día».

No he podido encontrar ninguna criatura

capaz de amarme siempre y de nunca morir.

Yo necesito a un Dios que, como yo, se vista

de mi misma y mi pobre naturaleza humana,

que se haga hermano mío  y que pueda sufrir.

Tú me escuchaste, amado Esposo mío.

Por cautivar mi corazón, te hiciste

igual que yo, mortal,

derramaste tu sangre, ¡oh supremo misterio!,

y, por si fuera poco,

sigues viviendo en el altar por mí.

Y si el brillo no puedo contemplar de tu rostro

ni tu voz escuchar, toda dulzura,

puedo, ¡feliz de mí!,

de tu gracia vivir, y descansar yo puedo

en tu sagrado corazón, Dios mío.

 ¡Corazón de Jesús, tesoro de ternura,

tú eres mi dicha, mi única esperanza!

Tú que supiste hechizar mi tierna juventud,

quédate junto a mí hasta que llegue

la última tarde de mi día aquí.

Te entrego, mi Señor, mi vida entera,

y tú ya conoces todos mis deseos.

En tu tierna bondad, siempre infinita,

quiero perderme toda, Corazón de Jesús.

Sé que nuestras justicias y todos nuestros méritos

carecen de valor a tus divinos ojos.

Para darles un precio,

todos mis sacrificios echar quiero

en tu inefable corazón de Dios.

No encontraste a tus ángeles sin mancha.

En medio de relámpagos tú dictaste tu ley

¡Oh corazón sagrado, yo me escondo en tu seno

y ya no tengo miedo, mi virtud eres tú !

Para poder un día contemplarte en tu gloria,

antes hay que pasar por el fuego, lo sé.

En cuanto a mi me toca, por purgatorio escojo

tu amor consumidor , corazón de mi Dios.

Mi desterrada alma, al dejar esta vida,

quisiera hace un acto de purísimo amor,

y luego, dirigiendo su vuelo hacia la patria,

¡entrar ya para siempre

en tu corazón...!

martes, 8 de junio de 2010

Tanto ha podido el amor. Por Cecilia del Nacimiento. OCD


Tanto ha podido el amor
que os hace, Dios verdadero,
para mi manjar Cordero
para mi guarda Pastor.

Fuerte para defenderme,
blando para regalarme,
sufrido para esperarme,
presuroso en socorrerme.

Estos efectos amor
hace en Vos, Dios verdadero,
para mi manjar Cordero,
para mi guarda Pastor.

Para quererme, amoroso,
para consolarme, manso,
para mi bien y descanso,
Padre misericordioso.

Para Esposo, firme amor,
para Amigo, verdadero,
para mi manjar Cordero,
para mi guarda Pastor.

sábado, 5 de junio de 2010

Corpus Christi.Te damos gracias. Un ermitaño escribe.....



"Te damos gracias, Señor, por habernos dado la Eucaristía,
porque es la culminación de todos los sacramentos, y, como tal,
lleva a la perfección nuestra comunión con Dios Trino.

Un insigne escritor de la tradición bizantina
ha expresado esta verdad con agudeza de fe:

En la Eucaristía, -dice él-
"con preferencia respecto a los otros sacramentos,
el misterio (de la comunión) es tan perfecto
que conduce a la cúspide de todos los bienes:
en ella culmina todo deseo humano;
porque aquí llegamos a Dios
y Dios se une a nosotros con la unión más perfecta"
(Cabasilas, La vida en Cristo, IV,10)

Por eso, Jesús,
teniendo en cuenta todo esto,
te pedimos que hagas crecer en nuestras almas
un deseo constante del Sacramento Eucarístico:"

  • Un ermitaño escribe. Vivimos de tí. Oraciones Eucaristicas. Desde "Ecclesia de Eucharistia", Buenos Aires, Agape, 2004, p. 66

jueves, 3 de junio de 2010

El alma dichosa.... Por Beatriz de Nazareth

El alma dichosa todavía tiene otro modo de amar más elevado, que le proporciona no poco trabajo interior. Consiste en que trascendiendo su humanidad es introducida en el amor, y que trascendiendo todo sentir y razonar humano, toda actividad de nuestro corazón, es introducida, sólo por el amor eterno, en la eternidad del amor, en la sabiduría incomprensible y en la altura silenciosa y profundidad abismal de la divinidad, la cual es todo en todo, siempre incognoscible y más allá de todo, inmutable, la cual es todo, puede todo, abarca todo y obra todopoderosamente.
En este estado el alma dichosa se ve tan delicadamente sumergida en el amor y tan intensamente introducida en el anhelo, que su corazón está fuera de sí e interiormente inquieto. Su alma se derrama y derrite de amor. Su espíritu es todo él anhelo. Todas sus potencias la empujan en una misma dirección: ansía gozar del amor. Lo reclama con insistencia a Dios. Lo busca apasionadamente en Dios. Esta sola cosa anhela sin poder remediarlo. Pues el amor ya no la deja reposar ni descansar ni estar en paz.
El amor la levanta y la derriba. El amor de pronto la acaricia y en otro momento la atormenta. El amor le da muerte y le devuelve la vida, da salud y vuelve a herir. La vuelve loca y luego de nuevo sensata. Obrando así, el amor eleva el alma a un estado superior. De esta manera el alma ha subido - en lo más alto de su espíritu - por encima del tiempo a la eternidad. Por encima de los regalos del amor ha sido elevada a la eternidad del mismo amor, donde no hay tiempo. Está por encima de los modos humanos de amar, por encima de su propia naturaleza humana, en el anhelo de estar ahí arriba.

  • Beatriz de Nazareth. El séptimo grado de amor, en. Siete modos de amor

martes, 1 de junio de 2010

Es necesario morir a nosotros mismos. Por Enrique Herp

Es necesario morir a nosotros mismos, si queremos vivir para el Señor; pero necesitamos aprender a vivir y hallar la paz en Dios por una comunicación vital de lo divino, que nos una a El. Sin esto, no aprenderemos a morir a nosotros mismos y lograr la pretendida unión. Cuanto más avancemos en lo uno tanto más aprovecharemos en lo otro, porque ambos son inseparables. Dos, en efecto, son los términos: Dios y nosotros. Nuestra voluntad está en el medio. Por tanto, si la voluntad se convierte a El por amor, el mismo amor la lleva a separarse de nosotros. La voluntad se entrega del todo y se desprende hasta el desprecio de nosotros mismos. El proceso inverso es paralelo: a medida que la voluntad gira en torno nuestro se aparta de Dios. La conversión a nosotros mismos puede resultar tan grande que se desprecie a Dios por completo. Así, pues, el desprendimiento de toda criatura, incluidos nosotros mismos, y la conversión a Dios se cumplen por igual en una misma acción, aunque nosotros hayamos preferido exponerlo en dos puntos diferentes para entenderlo mejor.

Enrique Herp, en: Directorio de Contemplativos.
Imagen: Oran ante la cruz, Colección del pintor   J. Benlliure Sobre San Francisco.

lunes, 31 de mayo de 2010

Nadie fue ayer, por León Felipe


Nadie fue ayer,

ni va hoy,

ni irá mañana

hacia Dios

por este mismo camino

que yo voy.

Para cada hombre guarda

un rayo nuevo de luz el sol...

y un camino virgen

Dios.

sábado, 29 de mayo de 2010

Elevación a la Santísima Trinidad. Por Isabel de la Trinidad

¡Oh, Dios mío, Trinidad a quien adoro! Ayúdame a olvidarme enteramente de mí para establecerme en Ti, inmóvil y tranquila, como si mi alma estuviera ya en la eternidad. Que nada pueda turbar mi paz, ni hacerme salir de Ti, ¡oh mi Inmutable!, sino que cada minuto me sumerja más en la hondura de tu Misterio.
Inunda mi alma de paz; haz de ella tu cielo, la morada de tu amor y el lugar de tu reposo. Que nunca te deje allí solo, sino que te acompañe con todo mi ser, toda despierta en fe, toda adorante, entregada por entero a tu acción creadora.
¡Oh, mi Cristo amado, crucificado por amor, quisiera ser una esposa para tu Corazón; quisiera cubrirte de gloria amarte… hasta morir de amor! Pero siento mi impotencia y te pido «ser revestida de Ti mismo»; identificar mi alma con todos los movimientos de la tuya, sumergirme en Ti, ser invadida por Ti, ser sustituida por Ti, a fin de que mi vida no sea sino un destello de tu Vida. Ven a mí como Adorador, como Reparador y como Salvador.
¡Oh, Verbo eterno, Palabra de mi Dios!, quiero pasar mi vida escuchándote, quiero hacerme dócil a tus enseñanzas, para aprenderlo todo de Ti. Y luego, a través de todas las noches, de todos los vacíos, de todas las impotencias, quiero fijar siempre la mirada en Ti y morar en tu inmensa luz. ¡Oh, Astro mío querido!, fascíname para que no pueda ya salir de tu esplendor.
¡Oh, Fuego abrasador, Espíritu de Amor, «desciende sobre mí» para que en mi alma se realice como una encarnación del Verbo. Que yo sea para El una humanidad suplementaria en la que renueve todo su Misterio.
Y Tú, ¡oh Padre Eterno!, inclínate sobre esta pequeña criatura tuya, «cúbrela con tu sombra», no veas en ella sino a tu Hijo Predilecto en quien has puesto todas tus complacencias.
¡Oh, mis Tres, mi Todo, mi Bienaventuranza, Soledad infinita, Inmensidad donde me pierdo!, yo me entrego a Ti como una presa. Sumergíos en mí para que yo me sumerja en Vos, mientras espero ir a contemplar en vuestra luz el abismo de vuestras grandezas.

lunes, 24 de mayo de 2010

La caridad de María. Por San Amadeo de Lausana

Hay que hacer notar y reflexionar sobre el amoroso cuidado y la bondad con que María rodea y ama a los que están unidos por la pureza de alma a ella, cuya intervención libra sin cesar - como ya lo hemos dicho- a los hombres malvados e impíos de la muerte del pecado y de los castigos eternos. Ella resplandece y se distingue por su doble caridad: por una parte, está firmemente unidad a Dios, a quien ella adhiere, formando un sólo espíritu con él. Por otra parte, atrae y consuela dulcemente los corazones de los elegidos y les participa los dones excelentes que provienen de la liberalidad de su Hijo. Excediendo en rapidez las seis alas del serafín, ya sea en la fuente de la vida, en que goza del amor de la divinidad, ya sea iluminando la tierra con signos y milagros, ella acude en todas partes junto a los suyos, como una madre, llena de gozo y generosidad.

A unos su presencia los convierte en vencedores, triunfando sobre los vicios; a otros su intercesión maternal les asegura la posesión de las más altas virtudes; a algunos les abre el secreto de la contemplación interior; a los demás les concede- al término de su vida- un camino seguro, a tal punto que ninguna fuerza del enemigo podrá atemorizar a los que conduce hacia Cristo la Madre del Hijo único de Dios.

  • San Amadeo de Lausana, "La caridad de María, sus beneficios para con todos", en: Ocho Homilías Marianas.