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¿Qué importa sufrir y morir a cada instante en la tierra, si amamos?. Por Santa Teresa de Los Andes

¡Oh, si pudieras por un momento ver cómo me ama mi Jesús! Parece que no existiera otra criatura en el mundo a quien amar, pues su amor se me manifiesta hasta en los menores detalles. ¡Cómo quisiera que lo amaras! ¡Quién pudiera abrir los ojos de tu alma para que vieras su infinita belleza que arrebata, para que comprendieras su amor infinito que extasía! Todo un Dios mendigando el amor de criaturas miserables, de nadas criminales. Medita, hermanita, todos los días, ya sea en la Pasión, ya en el Smo. Sacramento, o en los inmensos beneficios con que Dios te ha favorecido. Pidámosle juntas que te dé su divino amor, y pueda ser que antes que la muerte nos dé la vida verdadera, podamos abrazarnos y cantar las misericordias divinas, unidas tras estas rejas queridas de mi Carmelo; y después morir e ir al cielo a entonar el cántico de las vírgenes, siguiendo al Cordero. ¡Qué dicha hermanita, cuando ya los velos de la fe hayan caído y contemplemos sin cesar la faz del Dios Amor! ¿Qué importa s…

Todo lo que pidáis a Dios. Por San Serafín de Sarov

Cristianismo y patriotismo. Por el Padre Alfredo Sáenz

¡Oh Madre, me consagro a Ti, todo a Ti, ahora y para siempre! Por el Card. Van Thuan

Santa María Goretti, mártir de la pureza. Por San Juan Pablo II

Para estar en unión con Dios en medio de las ocupaciones. Por San Antonio María Zaccaria

A los que perseveran. Por San Bernardo de Claraval

En este mundo que se ha alejado de Dios falta la paz. Por el Beato Pier Giorgio Frassati

Quedó proclamado el poder de Cristo. Por San Juan Crisóstomo

Jesús, la Sabiduría encarnada. San Luis María Grignion de Montfort

Esta Sangre, dignamente recibida, ahuyenta los demonios. Por San Juan Crisóstomo

A Jesús se lo reconoce por sus llagas. Por S.S. Bnedicto XVI

Letanías a la Sangre de Cristo. Por S. S. Juan XXIII

Oh sangre eterna. Por Santa Catalina de Siena

Que Jesús nos toque. Por San Jerónimo