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Os debo todo. Por Santa Margarita María Alacoque

No me privéis, Dios mío, de amaros en la eternidad, por no haberos amado bastante en el tiempo. Por lo demás, haced de mí todo cuanto os agrade: os debo todo cuanto tengo y cuanto soy. Todo lo bueno que pudiera hacer no serviría, a no ser por vuestra gracia, para reparar la más pequeña de mis culpas. Soy insolvente, bien lo veis, mi divino Dueño; arrojadme en una prisión, consiento en ello, con tal que sea en la de vuestro Corazón Sagrado. Y cuando allí estuviere, tenedme bien cautiva y sujeta con las cadenas de vuestro amor, hasta que os haya pagado todo cuanto os debo; y como no podré hacerlo nunca, tampoco deseo salir de ella jamás. Fuente: Autobiografía de Santa Margarita María Alacoque. Bilbao, El mensajero. 1890. pp 237-238.

Contemplación y acción en Santa Teresa de Jesús. Por el P. Alfredo Sáenz

La necesidad del silencio. Por el Beato María Eugenio del Niño Jesús

La Santa Misa. Por San Francisco de Sales

Me bastas Tú. Por Anastasio Ballestrero

Tu pieza es un desierto. Por San Alberto Hurtado

Donde hay caridad y sabiduría. Por San Francisco de Asís

Acuérdate que tienes un ángel por compañero. Por San Juan Bosco

Oración al Ángel custodio. Por San Juan Berchmans

¿Cómo va a conocer límites mi confianza? Por Santa Teresa del Niño Jesús

Ignorar las Escrituras es ignorar a Cristo. Por San Jerónimo

29 de septiembre. Fiesta de los Arcángeles. Por San Gregorio Magno

Corona Angélica del Arcángel San Miguel

Acerca de la oración. Por San Vicente de Paul

¿Qué quiero, mi Jesús? Por Calderón de la Barca