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Todo lo soporta. Por San Cirpiano

«Durante la misma Pasión, antes de que llegara la crueldad de la muerte y la efusión de sangre, ¡cuántos insultos y cuántas injurias escuchadas por su paciencia! Soportó pacientemente los salivazos de quienes le insultaban, el mismo que pocos días antes había dado vista a un ciego con su saliva (Jn 9,6); sufrió azotes aquél en cuyo nombre azotan hoy sus servidores y ángeles al diablo; fue coronado de espinas el que corona a los mártires con eternas flores; fue abofeteado con garfios en el rostro el que da las verdaderas palmas al vencedor; despojado de su ropa terrena el que viste a todos con la vestidura de la inmortalidad; mitigada con hiel la sed del que da alimentos celestiales, y con vinagre el que propinó el licor de la salvación. El inocente, el justo, o mejor dicho, la misma inocencia y la misma justicia, oprimida por testimonios falsos; juzgado el que ha de juzgar, y la Palabra de Dios llevada al sacrificio sin despegar los labios... Todo lo soporta hasta el fin con firmeza y…

Llevaba roja la túnica

De la procesión a la Pasión. Por San Bernardo

El seguimiento de Cristo. Por S.S. Pablo VI

¿Acaso hay una voz más grande que la del Verbo?. Por San Gregorio Nacianceno

Ser portador de Dios. Por Archimandrita Sophrony

Al percibir a Cristo. Por Archimandrita Sophrony

El misterio de la Encarnación

Por ti el Creador nace niño

Obedeciendo se convirtió en causa de salvación

El Señor nos ha dado a su Madre. San Silvano el Athonita

Sus ojos se abren y lo proclaman Señor. Por S.S. Benedicto XVI

Todo acto cristiano tiene su origen en el amor

En san José no hay separación entre fe y acción. Por S. S. Benedicto XVI

José fue elegido por el Padre eterno. Por San Bernardino de Laredo