Aferrarnos a Dios

 

No creo que haya nadie que necesita tanto de la ayuda y gracia de Dios como yo. A veces me siento impotente y débil. Creo que por eso Dios me utiliza. Puesto que no puedo fiarme de mis fuerzas, me fio de Él las veinticuatro horas del día. Y si el día tuviera más horas más necesitaría su ayuda y la gracia. Todos debemos aferrarnos a Dios a través de la oración.

Mi secreto es muy sencillo: la oración.Mediante la oración me uno en el amor con Cristo. Comprendo que orarle es amarlo.

Madre Teresa de Calcuta

Comentarios