martes, 31 de mayo de 2011

Si su naturaleza.... Por Isabel de la Trinidad

Si su naturaleza es el motivo del combate-el campo de batalla-, no se desanime ni se entristezca. Hasta me atreveré a decirle que ame su misma miseria, porque ella dará ocasión  al Señor de ejercer su misericordia. Cuando la consideración de intente sumergirle en la tristeza o trate de hacerla replegar sobre sí misma, crea que es fruto del amor propio.

En los momentos de debilidad acuda a refugiarse en la oración de Jesús. Cuando estaba clavado en la Cruz la estaba viendo a Ud, por Ud rogaba, y aquella oración continúa viva y sin interrupción ante los ojos del Padre celestial; ella la salvará a usted de todas sus miserias. Cuanto más experimente su flaqueza tanto más debe aumentar su confianza en Él. El sólo ha de ser su único apoyo.

lunes, 30 de mayo de 2011

Altisimo y omnipotente buen Señor... San Francisco de Asís

EL CÁNTICO DE LAS CRIATURAS

Altísimo y omnipotente buen Señor,
tuyas son las alabanzas,
la gloria y el honor y toda bendición.

A ti solo, Altísimo, te convienen
y ningún hombre es digno de nombrarte.

Alabado seas, mi Señor,
en todas tus criaturas,
especialmente en el Señor hermano sol,
por quien nos das el día y nos iluminas.

Y es bello y radiante con gran esplendor,
de ti, Altísimo, lleva significación.

Alabado seas, mi Señor,
por la hermana luna y las estrellas,
en el cielo las formaste claras y preciosas y bellas.

Alabado seas, mi Señor, por el hermano viento
y por el aire y la nube y el cielo sereno y todo tiempo,
por todos ellos a tus criaturas das sustento.

Alabado seas, mi Señor, por el hermano fuego,
por el cual iluminas la noche,
y es bello y alegre y vigoroso y fuerte.

Alabado seas, mi Señor,
por la hermana nuestra madre tierra,
la cual nos sostiene y gobierna
y produce diversos frutos con coloridas flores y hierbas.

Alabado seas, mi Señor,
por aquellos que perdonan por tu amor,
y sufren enfermedad y tribulación;
bienaventurados los que las sufran en paz,
porque de ti, Altísimo, coronados serán.

Alabado seas, mi Señor,
por nuestra hermana muerte corporal,
de la cual ningún hombre viviente puede escapar.

Ay de aquellos que mueran
en pecado mortal.

Bienaventurados a los que encontrará
en tu santísima voluntad
porque la muerte segunda no les hará mal.
Alaben y bendigan a mi Señor
y denle gracias y sírvanle con gran humildad

domingo, 29 de mayo de 2011

La vida es un combate.....Por un monje.



La vida es un combate: ¿no lo sabes ya? Si es necesario renunciarse, tomar la cruz, seguir a Jesús al Calvario, ¿hay de extrañarse de que haga falta luchar, sufrir, sangrar, llorar?
Tus dificultades vienen de tu entorno, de tu empleo, de tus propias miserias físicas y morales; de las tres cosas a la vez, quizás. En cuanto a la actitud de tu alma respecto a ellas, trázate de una vez por todas una decidida línea de conducta ante Dios. Y en los momentos de encuentro con esas miserias,
actúa en conformidad con la línea trazada. Los monólogos alarmistas no sirven para nada. Haz lo que puedas; abandona el resto a la misericordia de Dios. “Dios lo sabe todo. Lo puede todo, y me ama”: He aquí lo que justifica el abandono.
Vive al calor de la luz del Salmo XXII: “El Señor es mi pastor; nada me falta”.Cada noche, te dormirás murmurando: “Ten confianza: ¡no te ocurrirá nada malo!”.

martes, 17 de mayo de 2011

En la Eucaristía está....Por Santa Teresa de Los Andes

En la Eucaristía está, vive ese Jesús entre nosotros; ese Dios que lloró, gimió y se compadeció de nuestras miserias. Ese pan tiene un corazón divino con las ter­nuras de pastor, de padre, de madre, y de esposo y de Dios... Escuchémos­le, pues El es la Verdad. Mirémosle, pues El es la fiso­nomía del Padre. Amémosle, que es el amor dándose a sus criatu­ras. El viene a nuestra alma para que desaparezca en El, para endiosarla. ¿Qué unión, por grande que sea, puede ser compara­ble a ésta? Yo como a Jesús. El es mi alimento. Soy asimilada por El. ¡Qué dicha más inmensa es ésta: estrecharlo contra nuestro corazón, siendo El nuestro Dios!