domingo, 14 de marzo de 2010

Oración al Cristo del Calvario. Por Gabriela Mistral

En esta tarde, Cristo del Calvario,
vine a rogarte por mi carne enferma;
pero, al verte, mis ojos van y vienen
de tu cuerpo a mi cuerpo con vergüenza.

¿Cómo quejarme de mis pies cansados,
cuando veo los tuyos destrozados?
¿Cómo mostrarte mis manos vacías,
cuando las tuyas están llenas de heridas?

¿Cómo explicarte a ti mi soledad,
cuando en la cruz alzado y solo estás?
¿Cómo explicarte que no tengo amor,
cuando tienes rasgado el corazón?

Ahora ya no me acuerdo de nada,
huyeron de mí todas mis dolencias.
El ímpetu del ruego que traía
se me ahoga en la boca pedigüeña.

Y sólo pido no pedirte nada,
estar aquí, junto a tu imagen muerta,
ir aprendiendo que el dolor es sólo
la llave santa de tu santa puerta.

Amén.
Imagen: San Francisco abrazando a Cristo (Bartolomé Murillo)

2 comentarios:

  1. hoy la escuche de los labios de un sacerdote y tocó mi corazón!

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  2. Esta versión es la adaptación de Cristóbal Fones para la canción "Oración al Cristo del Calvario". No corresponde exactamente al poema de Mistral.

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