sábado, 29 de mayo de 2010

Elevación a la Santísima Trinidad. Por Isabel de la Trinidad

¡Oh, Dios mío, Trinidad a quien adoro! Ayúdame a olvidarme enteramente de mí para establecerme en Ti, inmóvil y tranquila, como si mi alma estuviera ya en la eternidad. Que nada pueda turbar mi paz, ni hacerme salir de Ti, ¡oh mi Inmutable!, sino que cada minuto me sumerja más en la hondura de tu Misterio.
Inunda mi alma de paz; haz de ella tu cielo, la morada de tu amor y el lugar de tu reposo. Que nunca te deje allí solo, sino que te acompañe con todo mi ser, toda despierta en fe, toda adorante, entregada por entero a tu acción creadora.
¡Oh, mi Cristo amado, crucificado por amor, quisiera ser una esposa para tu Corazón; quisiera cubrirte de gloria amarte… hasta morir de amor! Pero siento mi impotencia y te pido «ser revestida de Ti mismo»; identificar mi alma con todos los movimientos de la tuya, sumergirme en Ti, ser invadida por Ti, ser sustituida por Ti, a fin de que mi vida no sea sino un destello de tu Vida. Ven a mí como Adorador, como Reparador y como Salvador.
¡Oh, Verbo eterno, Palabra de mi Dios!, quiero pasar mi vida escuchándote, quiero hacerme dócil a tus enseñanzas, para aprenderlo todo de Ti. Y luego, a través de todas las noches, de todos los vacíos, de todas las impotencias, quiero fijar siempre la mirada en Ti y morar en tu inmensa luz. ¡Oh, Astro mío querido!, fascíname para que no pueda ya salir de tu esplendor.
¡Oh, Fuego abrasador, Espíritu de Amor, «desciende sobre mí» para que en mi alma se realice como una encarnación del Verbo. Que yo sea para El una humanidad suplementaria en la que renueve todo su Misterio.
Y Tú, ¡oh Padre Eterno!, inclínate sobre esta pequeña criatura tuya, «cúbrela con tu sombra», no veas en ella sino a tu Hijo Predilecto en quien has puesto todas tus complacencias.
¡Oh, mis Tres, mi Todo, mi Bienaventuranza, Soledad infinita, Inmensidad donde me pierdo!, yo me entrego a Ti como una presa. Sumergíos en mí para que yo me sumerja en Vos, mientras espero ir a contemplar en vuestra luz el abismo de vuestras grandezas.

5 comentarios:

  1. Gracias por acercarnos esta preciosa poesía de la Beata Isabel de la Trinidad. Su vida fue un espejo de sencillez y gratuidad, que nos ha dejado un legado sencillo pero magnífico. Leer sus preciosas cartas y sus poesías nos acercan a ese corazón de "niña" abandonada totalmente en "mis Tres". Una delicia de niña y de mujer. Una delicia de vida. Gracias por acercarnos la figura de esta carmelita, mucho menos conocida que su "paisana y casi contemporánea" Teresa de Lisieux, pero que nos ha dejado tanto con "tan poco": una vida sencilla en el interior de su amado Carmelo de Dijon. Un abrazo.

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  2. Francamente Dichosa ventura, no sé que comentarle. Cuando conocía la Carmelo el primer libro que las monjas me dieron fue santa teresa de Ávila, me encanto esa mujer, me caló muy dentro, despues me dieron Isabel de la Trinidad, y allí comprendí lo que tantos años nadie me supo explicar. Para mi es algo muy mío y enteramenete entrañable «Mi adorada Trinidad»
    Un abrazo fraterno.
    Sor,Cecilia

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  3. Muchísimas gracias por permitirnos orar con amor y belleza. Carmelo Eduardo Perez Sparano

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  4. Dios mío, soy todo tuyo por siempre jamás. Tu amor me sana y en él encuentro la belleza, la paz y el camino a la vida pues Tú y sólo Tú eres la Vida. ¿Qué habría sido de mi alma si no me hubieras llamado, a mí, pecador?

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  5. !Buenas noches... Oh que belleza de oracion de esta gran santa Isabel; que Dios la tenga en su gloria. Como estoy de paso, permitanme dejarles una reflexiones que siempre me gustaron y que proceden de los grandes sabios de oriente> "Estamos buscando el amor por todo el mundo, sin saber que este yace escondido precisamente dentro de nosotros"... Nuestro unico trabajo mientras vamos por la vida, es amar a Dios"... "El paso mas dificil hacia la paz es el primero, y ese es el perdon"... "El servicio desinteresado es el fruto mas dulce del arbol del amor"... "La vida etica y la meditacion son el alfabeto de Dios en el libre de la vida"... Al tiempo que los lazos de seda del amor de Dios se estrechan; las cadenas del mundo aflojan"... "Dentro de nosotros hay riquezas mucho mas grandes de las que se puedan acumular en la tierra"... "Deja de analizar. Deja de evaluar. Deja de quejarte. "Sientate, cierra los ojos, y permanece quieto para que un mundo nuevo se abra a a tus pies"... La textura espiritual de la vida; es la textura del amor"... Sant Rajinder Singh Ji Maharaj - www.sos.org/spanish/otro/biograf.html

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