jueves, 5 de noviembre de 2009

Qué es la longitud, la anchura, la altura y la profundidad. Por San Bernardo

QUID SIT LONGITUDO, LATITUDO, SUBLIMITAS ET PROFUNDUM
¿Qué es Dios entonces? Largura. ¿Y qué es largura? Eternidad. Es tan larga que no tiene límites ni de espacio ni de tiempo. También es anchura. ¿Qué es anchura? Amor. ¿Qué barreras puede encontrar el amor en un Dios que no aborrece nada de o que ha hecho? Hace salir su sol sobre malos y buenos y manda la lluvia sobre justos e injustos. Su regazo acoge incluso a los enemigos, y no contento con esto, su amor se abre hasta lo infinito. Por eso supera cuanto podemos sentir y conocer, como dice el Apóstol: Conocer lo que supera todo conocimiento, el amor de Cristo. ¿Qué más puedo decir? Su amor es eterno. Todavía más: su amor es eternidad. ¿Ves como su anchura es igual que su largura? Ojalá puedas comprender no va que son iguales, sino sobre todo que se identifican entre sí. Una es igual a la otra; una sola, lo que son las dos; y juntas, lo que es una sola. Dios es eternidad. Dios es amor. Largura sin alargamiento: anchura sin extensión. Porque en ambas está él por encima de todo límite y estrechez de espacio y tiempo, pero por la libertad de su ser y no por la extensión enorme de su sustancia. Así es de inmenso el que todo lo hizo según una medida; y aunque es inmenso, es la única medida de su misma inmensidad

¿Qué más es Dios? Altura y profundidad. Por lo primero está por encima de todo; por lo segundo, dentro de todo ser. Claro es que en la divinidad nunca se desequilibran sus atributos; Dios se mantiene siempre constante en sí mismo y permanece inmóvil en él. En su altura considera su poder; en su profundidad, su sabiduría. Ambas realidades se corresponden por igual: su anchura es inalcanzable y su profundidad impenetrable. Este pensamiento provocó la admiración de Pablo, hasta exclamar: ¡Qué abismo de riqueza, de sabiduría y de conocimiento el de Dios! ¡Qué insondables sus decisiones y qué irrastreables sus caminos! También nosotros podemos exclamar con él, al contemplar la unidad simplicísima que en Dios y con-Dios constituyen estos dos atributos. ¡Oh poderosa sabiduría que alcanza con vigor de extremo a extremo; oh poder lleno de sabiduría que gobierna el universo con acierto! Una única realidad con múltiples efectos y operaciones las más diversas. Esa misma realidad es largura por su eternidad, anchura por su amor, altura por su poder y profundidad por su sabiduría.


  • San Bernardo, De Consideratione ad Eugenium Papam (Tratado de la Consideración al Papa Eugenio)
    Imagen: pintura de Francisco Ribalta "Cristo abrazando a San Bernardo"

12 comentarios:

  1. Sin medida... SU presencia es como el abrzao del espacio...todo lo penetra...todo lo trasciende...origen y fin último...y más allá... Eternidad y Conciencia..luz de AMOR.


    Gracias...siempre, Hermano.

    Un Abrazo en CRISTO.

    Carmen

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  2. Orígenes cuenta que un sabio hebreo probablemente miembro de la Academía Rabínica de Cesárea, le contó una vez que la Sagrada Escritura es como una gran Mansión con muchísimas habitaciones, y delante de cada habitación hay una llave que no correspone a esa habitación, todas las llaves de las habitaciones están confundidas, encontrar en ese laberinto de llaves y de habitaciones la llave correcta que abre cada puerta de la habitación es una tarea ardua, grande y dificil.
    Interesante, verdad.

    Clara

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  3. Muy interesante, Clara. Ciertamente que la Sagrada Escritura tiene distintos niveles de acceso. Por mí parte me fascina la interpretación que de las Escrituras hacen los místicos, y no solo del Cantar de los Cantares y de algunos otros pasajes más conocidos y vinculados con la unión del alma con Dios, sino otros muchos del Antiguo Testamento que, vistos desde lo místico cobran un alto nivel de significación.

    En comunión,

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  4. Magnífico post Dichosa Ventura, gracias a él he encontrado una de mis piezas perdidas en todo este fascinante "tinglado" de habitaciones, llaves, anchuras, líneas concéntricas, ectr...

    Cuando leí el post me acordé de Origenes y el sabio hebreo, había cierta relación entre el simil que de la Sagrada Escritura hacía el sabio hebreo que menciona Orígenes, con la definición del ancho, largo y profundo que menciona San Bernardo, de las habitaciones de las que habla Santa Teresa de Jesús, y como no, con la percepción de las capas concéntricas en cuyo centro se encuentra Dios. El resultado de todo esto, es en mi opinión, el siguiente:

    El ancho que menciona San Bernardo, las habitaciones de las que habla Santa Teresa, y el probable maestro rabínico conocido de Orígenes, junto con la percepción de las capas concéntricas, se refiere a los grados de gloria, que no es otra cosa que, los distintos conocimientos que las ALMAS (fijaros bien que no en vano digo almas y no entes físicos "personas") tienen ya en este mundo de Dios.

    De todas formas estoy dispuesta a cambiar de opinión y/o ampliar conocimiento cuantas veces sea necesario.

    Solo Dios merece el pensamiento del hombre.

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  5. Una vez conocí a un joven sacerdote que al hilo de una conversación que muy animosamente le comentaba sobre la exégesis del templo de Salomón, que a mí me tenía entusiasmada y cuyo entusiasmo quería compartir con el. Pero el joven sacerdote con una gran gravedad de espíritu me dijo: " si está bien, pero no vamos ha tener tiempo de leer todo lo que quisieramos, por eso yo me decanto por la patrística". Pues bien, gracias a blogs como este, nos acercamos cada día un poco más a la patrística de forma sencilla y sin que esto suponga mucho de nuestro efímero tiempo sobre las coordenadas terrestres.

    A mi particularmente este texto de San Bernardo me entusiasma, es como reconstruir las piezas de un puzle, y es una belleza tener el puzle montado.

    Os contaré mis últimas investigaciones al respecto:

    Creo que la largura de Dios son los grados de gloria, Dios es largo en sus santos, por eso San Bernardo dice que la largura es igual a la anchura.

    La profundidad de Dios es la soledad, pero no es una soledad entendida como ausencia de compañía física, no, es la soledad del Cuerpo Místico de Cristo, cuyo sinónimo sería virginidad de cuerpo y alma, magnífico verdad.

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  6. Clara;

    Me alegra que alguien se entusiasme tanto por conocer la VERDAD. Dice San Juan de la Cruz en una de las declaraciones al Cantico Espiritual que todos los tesoros de la ciencia (De Dios, claro) se enconden en la Encarnación de su Hijo. La Revelación de Ntro Señor encierra todas las verdades.

    En comunión. Y gracias por tus comentarios, que el Señor no apague el entusiasmo que arde en tu corazón.

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  7. Gracias Dichosa Ventura por tus comentarios.

    Quería comentaros de este impresionante texto de San Bernardo un aspecto digno de consideración: la profundidad de Dios, pero antes recordaros las conclusiones a las que había llegado en comentarios anteriores.

    Había llegado a la conclusión:

    1º- La anchura de Dios (texto San Bernardo): son los grados de gloria, que es el conocimmmiento que tenemos de Dios aquí en este mundo, y éste conocimiento es función del amor que tenemos al prójimo, es dcir, a más amor al prójimo, más conocimiento de Dios, y por tanto, más grados de gloria.

    2º- El largo siguiendo el texto de San Bernardo, es la gloria de Dios en sus santos, cuanto más grados de gloria adquieran sus santos, más glorificado será Dios. Por eso dice San Bernardo en este texto, que el largo es igual al ancho, y, que es una largura sin alargamiento y una anchura sin extensión, porque los grados de gloria no están sujetos a parámetros físicos al ser un ente puramente espiritual.

    3º- Profundidad:

    La Profundidad es soledad del Cuerpo Místico, pilar de la patrística del desierto. Pero la naturaleza humana está caída desde el pecado original, y está caída en su carne y en su espíritu, por eso si queremos percibir en nuestro interior la soledad, se hace necesario las penitencias corporales y espirituales.
    "Detrás de la miel está la hiel"

    Solo Dios merece el pensamiento del hombre.

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  8. El Señor es: Omnipotente, Omnipresente.... Las palabras para intepretarlo son aproximaciónes, que siempre darán la sensación de vacio. Solo lo llenará, la contemplación en silencio amoroso; del que es el Alfa y el Omega.
    En la Sagrada Escritura hay uno de los Nombres de Dios que se puede aplicar al comentario. Yo Soy el que Soy.

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  9. Timoteo.
    Es cierto las palabras son insuficientes, solo sacia, y esto en parte hasta que estemos plenamente con Él, el silencio amoroso.

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  10. Nuestra mente es limitada y limitante, por ello necesitamos generar en nuestro intelecto y capacidad cognitiva una dimensión de un alto, un bajo, un adelante y atrás, que en síntesis generan nuestro propio contexto actual. A fin de poder explicar y compartir lo inconmensurable de Dios que va más allá de nuestra mente y de nuestro corazón necesitamos dar una dimensión desde nuestra propia limitación. Las palabras son insuficientes, es cierto. No hay palabras para definir a Dios, Uno, Santo y Trino.

    Paz y Bien !

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  11. Dios es todo..es principio y fin . En el todo es ilimitado..el amor,el poder,la sabiduria.Nada puede medirse .. .Es imposible describirlo porque
    somos limitados,nos falta la luz y la sabiduria necesaria , pero si lo imaginamos .Todo lo de el
    es un misterio que debemos aceptar por fe sin dudas ni preguntas...Bendiciones.
    ANA COLLAZO

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  12. Saludos Dichosa ventura es muy hermoso el blog.
    Sigamos perseverando unidos todos en comunion con Cristo y su Iglesia.
    Se hace necesario sostener la fe, la esperanza en los medios de comunicacion, como lo es internet.
    Asi que Animo y adelante . Todos por CRISTO , MARIA Y LA IGLESIA

    ADRIANA

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