domingo, 12 de julio de 2009

"Invocar ininterrumpidamente a Jesús". Por el prebítero Hesiquío.

El invocar ininterrunpidamente a Jesús con un deseo lleno de dulzura y alegría, es la causa por la que el cielo del corazón está lleno de alegría y de calma, lo que sigue a la atención suma. Pero la causa de la suma purificación del corazón es Jesucristo, Hijo de Dios y Dios, causa y artífice de todos los bienes. Yo-nos dice- soy el que hace la paz (Is 45, 7.)
El alma beneficiada que ha recibido toda dulzura de Jesús, llena de exultación y de amor, devuelve a su benefactor lo recibido con alabanzas, agradeciendo e invocando con gran dulzura en el alma, a Aquel que le dio la paz, viendo espiritualmente dentro de sí mismo a Aquel que deshace las fantasías de los espíritus malignos.
  • Por El presbítero Hesíquio." A Teódulo. Discurso para las eminencias máximas. Útil para la salvación del alma, a propósito de la sobriedad y la virtud. Referido a las así denominadas confutación e invocación". En Filocalia. Buenos Aires. Edición Lumen. 2oo2. Vol II. P. 248-249.

1 comentario:

  1. Si, SU NOMBRE SANTO Y SAGRADO nos ayuda a acercarnos a ÉL,nos llena de ÉL...y es una muy buena PRACTICA invocarle mucho...LA PREGARIA DEL CORAZON nos lleva de su mano a su ROSTRO...Y A SU CORAZÓN.

    UN ABRAZO DESDE ESE CORAZON UNICO, DICHOSA VENTURA

    Carmen
    concienciaprimordial.blogspot.com

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