martes, 16 de junio de 2009

Evitar las discusiones interiores. Por un monje.

Oh hermano, si pudieras comprender y gustar la dulzura de ser conocido sólo de Dios! Sé dichoso al irradiar a Cristo, pero no te turbes lo más mínimo porque esa irradiación sea aún demasiado discreta. ¿No estás suficientemente cansado de conversar con los hombres, que aún los evocas en tu espíritu para contarles tus razones?
¡Sólo con Dios solo! Él lo sabe todo. Él lo puede todo. Él te ama. Si supieses lo bueno que es tener la cabeza vacía de toda criatura para no admitir más que la imagen de Jesús-Cristo y de María, los reflejos creados más puros del Invisible. Habla con ellos: eso se hace sin ruido de palabras. Las palabras sirven de poco: ve, mira, contempla. ¿Los miembros no son el honor de la cabeza? No apartes los ojos del divino Rostro del Cuerpo Místico. Es tu papel contemplativo.
Nuestras discusiones interiores no son, frecuentemente, más que la consecuencia de los altercados del día. Créeme: no discutas jamás con nadie; no sirve para nada. Cada uno y cada una están seguros de llevar la razón y busca menos ser aclarado en sus dudas que vencer en una disputa de palabras. Se retiran disgustados, atrincherados en sus posiciones, y la disputa continúa por dentro. Se acabó el silencio y la paz.
Si no lo tienes que hacer por tu cargo, no intentes convencer. Pero si quieres permanecer tranquilo, pasa la página apenas se inicie la controversia. Acepta ser derribado al primer golpe y ruega dulcemente a Dios que haga triunfar su verdad en ti mismo y en los otros; y, a otra cosa: tu alma no es un forum, sino un santuario. Se trata para ti, no de tener razón, sino de embalsamar a tu alrededor con el perfume de tu amor. La verdad de tu vida testificará la de tu doctrina. Mira a Jesús en su proceso: “callaba” (Mt 26 63), aceptando las injurias; ahora Él es Luz para todo hombre que viene a este mundo (Cf. Jn 1, 9)


  • Las puertas del silencio. Escritos cartujanos. Cartuja de Miraflores.

9 comentarios:

  1. Muy bueno....siga con los textos Cartujano o de los Padres del desierto. Son sabiduría experimentada en ellos....

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  2. No hay que discutir.Pero hay que amar y el amor a veces es un silencio y a veces es una palabra.Si la palabra es pronunciada desde el Espíritu, será instrumento de Amor para el hermano. El silencio nunca es un fin en si mismo, sino sólo un medio para crecer en Amor,pero no debemos sentir ningun apego al silencio.
    Gracia por este blog.Me ha gustado mucho.Un abrazo en el Sñor desde la comunidad de carmelitas descalzos seglares de Madrid, una comunidad de contemplativos , que desde el carisma eremítico de Santa Teresa y San Juan de la Cruz,que hemos recibido del Señor, vivimos en medio del mundo, para ser luz y sal.http://comunidadocdsmadrid.blogspot.com

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  3. Ave María Purísima
    Muchas Gracias por el comentario que ha dejado en mi blog. Ciertamente que no hay que apegarse al silencio ni a nada por más espiritual que esto sea.Y, en verdad, las palabras dichas desde el espíritu también son instrumentos para demostrar el amor.
    Me atrae de manera particular la espiritualidad carmelitana, es por esto que he visitado su blog y me ha gustado mucho. De ahora en más lo tendré presente para visitarlo.
    En comunión de oraciones,

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  4. PAZ.
    Muchas gracias por sus palabras.Yo también iré entrando para leer su blog.Yo estoy especializada en la poesía de San Juan de la Cruz, y tengo un especial cariño por la Orden cartujana.Unida en la oración, Catalina

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  5. MUCHAS GRACIAS POR ESTE TIEMPO PERSONAL QUE SE HACE COMUNION, AL BRINDAR ESTE MATERIAL DE ESTOS GRANDES MAESTROS, UN ABRAZO DE ARGENTINA
    DIACONO JOSE

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  6. Muchas Gracias José por su comentario.
    En comunión de oraciones.

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  7. Hola "Dichosa Ventura".
    Realmente te doy gracias por esta publicación. Me parece una selección de texto muy meditada.
    Un saludo para vos desde Buenos aires.

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  8. Que hermoso! :D,esos escritos me llegan al alma,son preciosos,no se como describirlos,el interior en el espiritu es todo de Dios solo de el..

    Dios te colme de bendiciones

    Paz y bien
    emily

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  9. Emily:

    Gracias por tu comentario. Ciertamente, el interior de nuestras almas es todo del Señor. Y gracias por seguir este blog.

    En comunión de oraciones

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