El hombre exterior. Por Marcos el Asceta.

¿Hasta cuándo caminaremos por el sendero de la vanidad del intelecto sin atenernos al sentir evangélico? ¿Hasta cuándo desconoceremos conducirnos según la conciencia, para seguirla con celo, tratando de disfrutar su franqueza? Y sin embargo, nos apoyamos solamente en la denominada justicia del hombre exterior, a falta de un verdadero conocimiento, y nos desvivimos haciendo acciones solamente exteriores, pues queremos agradar a los hombres y estamos en la caza de la gloria, de los honores y de la alabanzas que de ellos provienen. ¿Hasta cuándo? En todo caso vendrá Aquel que no revela los secretos de las tinieblas y manifiesta los designios de los corazones, el juez que no se deja engañar, el que no tiene respecto por el rico ni piedad por el pobre, que arranca el vestido exterior y manifiesta la verdad escondida en lo íntimo. Aquel que, en presencia de los ángeles y de su Padre otorga la corona a los verdaderos luchadores y atletas que han vivido según su conciencia. Y conduce triunfalmente ante la Iglesia celestial de los santos y de todo el ejército de los Cielos, a los simuladores, a los que se envolvieron en una semblanza de falsa piedad, dando prueba de una santa conducta en lo exterior, para los hombres, apoyándose vanamente sobre ésta y engañándose a sí mismos.
Marcos el Asceta. "Carta al monje Nicolás". En: Filocalia.

Comentarios

  1. Yo tengo un cráneo en mi casa como buena franciscana, la verdad que limpito y todo tiene olor feo... pero no es por eso que te escribo, sino para desearte FELIZ PASCUA!!!!

    Pax et Bonum!!!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario