viernes, 27 de febrero de 2009

El Lebrel del Cielo (The Hound of Heaven)

La Conversión según el poeta inglés Francis Thomsom.


Le huía noche y día
a través de los arcos de los años,
y le huía a porfía
por entre los tortuosos aledaños
de mi alma y me cubría
con la niebla del llanto
o con la carcajada, como un manto.
He escalado esperanzas,
me he hundido en el abismo deleznable,
para huir de los Pasos que me alcanzan:
persecución sin prisa, imperturbable,
inminencia prevista y sin contraste.
Los oigo resonar..... y aún más fuerte
una voz que me advierte:
Todo te deja porque me dejaste.

Golpeaba las ventanas
que ofrecen al proscrito sus encantos
y temblando de espanto
pensaba que el Amor que me persigue,
si al final me consigue,
no dejará brillar más que su llama;
y si alguna ventana se entreabría,
el soplo de su acceso la cerraba.
El miedo no alcanzaba
a huir cuanto el Amor me perseguía.
Me evadí de este mundo;
violé la puerta de oro de los cielos,
pidiendo amparo a sus sonoros velos,
y arranqué notas dulces y un profundo
rumor de plata al astro plateado.
Al alba dije: ¡Ven! ¡Ven!, a la tarde,
"escondedme de aqueste Enamorado,
de miedo que me guarde"

Tenté a sus servidores
y sólo hallé traición en su constancia.
Para El la fe; de mi perseguidores
con falsa rectitud y leal falacia.
Pedí volar a todo lo ligero,
asiéndole a los crines del pampero,
y aunque se deslizaba
por la azul lejanía,
y el trueno hacía resonar su carro,
y zapateaba el rayo
el miedo no alcanzaba
a huir cuanto el Amor me perseguía.
Persecución sin prisa, imperturbable,
majestuosa inminencia. En las veredas dejan
los Pasos que la Voz me hable:
"Nada te hospedará si no me hospedas"

Ya no busco mi sueño interrogando

un rostro de hombre o de mujer, mas quedan

los ojos de los niños esperando:

hay algo en ellos para mí de veras.

Y cuando mi ansiedad se prometía
el dulce despertar de una respuesta,
los ángeles venían
y los llevaban por la senda opuesta.
"Venid-clamaba-, dadme la frescura
de la Naturaleza
que guardan vuestros labios de pureza;
dejadme juguetear en las alturas
habitar el palacio
azul de vuestra Madre, cuyas trenzas
vagan por el espacio,
y beber como un llanto de ambrosía
el rocío del día"
Y al fin lo conseguí: fui recibido
en su dulce amistad, y abrí el sentido
de los matices de la faz del cielo,
de la nube naciente entre los velos
de la espuma del mar. Nací con ella
para morir con todo lo escondido.
Me conforme a sus huellas.
Supe caer cuando la tarde cae
al encender sus lámparas de duelo,
y reír con la aurora de ojos suaves,
y llorar con la lluvia de los cielos,
y hacer mi corazón de sol gemelo.
Pero ¡qué inútilmente!
Imposible entender lo que otro siente.
Las cosas hablan un lenguaje arcano,
incomprensible; es un silencio vano
para mi inteligencia. Aunque pudiera
prenderme de sus pechos como un niño,
seguiría mi sed de otro cariño.
Y noche a noche afuera
oigo los Pasos que me dan alcance
con medida carrera,
deliberado avance,
majestad inminente,
que deja oír la Voz de la otra parte:
"-Nada podrá llegar a contentarte
mientras no me contestes"

Espero el golpe de tu amor, inerme.
Pieza a pieza rompiste mi armadura.
De rodillas estoy, y dudo al verme
despierto y despojado.
La fuerza juvenil de mi locura
sacudió las columnas de las horas
y mi vida es un templo desplomado;
montón de años, multitud d e escombros
el ayer y el ahora.
Los sueños mismos se han evaporado,
y los días mismos son polvo.
Las fantasías con que ataba el mundo
me abandonan: son cuerdas muy delgadas
para alzar unas tierras recargadas
por el dolor profundo.
¡Ay! que tu amor es hierbas de dolores
que sólo deja florecer sus flores.
¡Oh imaginero eterno, es suficiente!
Tú quemas el carbón con que dibujas.
Mi juventud es fuga de burbujas;
mi corazón la fuente
quebrada
donde no queda nada
del llanto de mi mente
¡Sea! mas ¿qué amargura
si la pulpa es amarga me deparan
las heces? Lo vislumbro en la fisura
del telón de las nubes que rasgara
el sonar de las trompas celestiales
Aun sin poder reconocer sus reales,
su purpura, su cetro, su guarida,
le conozco y le entiendo. Se apresura;
quiere mi corazón, quiere mi vida,
quiere mi podredumbre,
quiere mi oscuridad para su lumbre!
Ya persecución está lograda.
Y la voz como un mar en torno fluye:
" ¿ Crees que la tierra gime destrozada?
Todo te huye, porque me huyes"

¡Extraña, fútil cosa, miserable!
dime, ¿Cómo podrías ser amada?
¿no he hecho demasiado de tu nada
para hacerte sin mérito aceptable?
Pizca de barro, ¿Acaso tu no sabes
cuán poco amor te cabe?
¿Quién hallarás que te ame? Solamente
yo, que cuanto te pido te he quitado,
para que me lo pidas de prestado
y lo dé misericordiosamente.
Lo que tú crees perdido está en mi casa:
Levántate, toma mi mano y pasa
Los Pasos se han quedado junto al vano.
Acaso ¿Oh tu tiniebla que me ofusca
sea sólo la sombra de Su mano!
"Oh loco, ciego, enfermo que te abrasas
pues buscas el amor a mí me buscas
y lo rechazas cuando me rechazas"

Extraído de "El Evangelio de Jesucristo" Leonardo Castellani












miércoles, 25 de febrero de 2009

EL SUEÑO DE LA CRUZ ( Antiguo Poema Anglosajón)

Escuchad! Develaré el mejor de los sueños que soñé en medio de la noche, cuando los seres humanos descansan. Me pareció ver un árbol maravilloso levantarse en alto, rodeado de luz, la más brillante de las cruces. Todo el signo estaba recubierto de oro; hermosas joyas había engarzadas sobre la superficie de la tierra; había cinco también sobre el travesaño de la cruz. Todos los ángeles de Dios, en hermosura creados, la miraban. No era la cruz de un malvado, pues allí la contemplaban espíritus benditos, los hombres de la tierra y todo este gloriosos universo.

Maravillosos era el árbol de la victoria, y yo, de culpas mancillado por mis iniquidades estaba mal herido. Vi al árbol gloriosos gozosamente resplandeciente, adornado con vestiduras,cubierto de oro; las gemas habían dignamente recubierto aquel árbol de los bosques. Sin embargo, a través de ese oro podía percibir la anterior lucha de hombres malvados, y que él había una vez sangrado sobre el costado derecho. Yo estaba todo turbado por el dolor; y lleno de temor ante la hermosa visión. Vi al signo cambiante mudar galas y colores, por momentos estaba humedecido, manchado con la sangre que fluía, por momentos ornado de tesoros.

Sin embargo, yo yaciendo allí por largo rato, contemplé dolorido la cruz del Salvador hasta oír que me hablaba.Entonces el más excelente de los árboles comenzó a decir estas palabras:

Hace mucho tiempo-todavía lo recuerdo- me cortaron en la linde del bosque, me apartaron de mi tronco. Fuertes enemigos me apresaron, me dieron forma para que fuera un espectáculo para ellos, hicieron que levantara en vilo a sus reos. Hombres me llevaron al hombro allí, hasta ponerme en un monte; muchos enemigos me aseguraron allí. Vi entonces al Señor de la humanidad, presuroso de poder ser levantado sobre mí. Entonces yo no osé doblegarme o quebrarme contra el mandato del Señor, cuando vi temblar la superficie de la tierra, podría haber abatido a todos los enemigos, pero me mantuve firme.

Entonces el joven Héroe- él era Dios omnipotente- firme y sin titubear, se desnudó, subió a la alta cruz, valeroso a la vista de muchos, porque quería redimir a la humanidad. Entonces temblé cuando el héroe me abrazo; y sin embargo no osaba doblegarme hacia la tierra, caer a nivel del suelo, sino que debía mantenerme firme.

Como cruz fui alzado; sostuve en alto al Rey poderoso, al Señor de los cielos; no osaba inclinarme. Me traspasaron con oscuros clavos; las heridas todavía están claras a la vista en mí, abiertas incisiones de malicia; no me atreví a hacer daño a ninguno de ellos. Ellos se burlaron de nosotros dos a la vez. Estaba todo mojado en sangre, vertida del costado del Hombre, después que él exhaló su Espíritu. He soportado muchas duras pruebas en el monte; vi al Dios de los ejércitos violentamente tendido; la oscuridad con sus nubes había cubierto el cuerpo del Señor, el hermoso resplandor; una sombra pasó, oscura bajo las nubes. Toda la creación lloró, lamentó la muerte del Rey; Cristo estaba en la cruz.
Sin embargo, unos ansiosos vinieron desde lejos hasta el Príncipe; yo contemplé todo eso. Estaba penosamente turbado por las penas, sin embargo me incline hacia las manos de los hombres humildemente con gran ansia. Allí asieron a Dios Todopoderoso, lo alzaron del pesado tormento; los guerreros me dejaron de pie, cubierta de sangre; estaba todo herido por las lanzas. Entonces lo bajaron, rendido en sus miembros, permanecieron a la cabeza de su cuerpo; allí contemplaron al Señor de los cielos, y él descanso allí por un tiempo, cansado después de la poderosa lucha. Luego a la vista de sus matadores, unos hombres comenzaron a hacerle una tumba; la labraron en una piedra brillante, dentro de ella colocaron al Señor de las victorias. Luego, tristes a la caída de la tarde, comenzaron a entonar un canto fúnebre, cuando estaban por alejarse llenos de dolor del Príncipe glorioso; Él descansaba allí sólo.
Sin embargo, por largo rato permanecimos allí en nuestro lugar, chorreando sangre después que la voz de los guerrero se hubo alzado. Frío se puso el cuerpo, muerto, bella Morada del alma. Luego comenzaron a cortarnos por entero hasta el suelo, esa fue una terrible prueba. Nos enterraron en una fosa profunda. Sin embargo, allí los discípulos del Señor, amigos, me encontraron; entonces me elevaron del suelo, me adornaron con oro y plata.


Ahora, hombre amado, tu puedes, tú puedes oír que he padecido amarga angustia. Ahora ha llegado el tiempo cuando a lo largo y ancho de la tierra y de toda esta espléndida creación los hombres me honrarán; ellos adoran esta signo. Sobre mí el hijo de Dios sufrió por un tiempo; por eso ahora me levanto gloriosa bajo los cielos. Hace mucho tiempo llegue a ser el más severo de los tormentos, lo más odiado entre los hombres, antes de abrir a la humanidad el verdadero sendero de la vida. Escucha! el Príncipe de la Gloria, el Señor de los cielos me honró entonces por encima de los árboles del bosque, del mismo modo que Dios Todopoderoso también honró a María, sobre toda la raza de las mujeres.

Ahora te ruego, hombre amado, que reveles esta visión a los hombres; revela en palabras que es el árbol de la cruz glorioso sobre el que Dios Todopoderoso sufrió por los muchos pecados de la humanidad y los viejos actos de Adán.

Allí él probó la muerte, sin embargo Dios se elevó nuevamente con su gran poder para ayudar a los hombres. Luego Él ascendió a los cielos; desde allí nuevamente el Mismo Señor vendrá a este mundo para buscar a la humanidad el día del juicio, Dios Todopoderoso y sus ángeles con Él, cuando el que tiene el poder del juicio, juzgará a cada uno de acuerdo a sus méritos en esta vida pasajera. Nadie puede estar sin temor allí, al escuchar la palabra que dice el Señor: el preguntará delante de la multitud dónde está el hombre que a causa de Dios probaría la amarga muerte, como Él lo hiciera en otros tiempos sobre la cruz, pero entonces ellos tendrán miedo; y no sabrán que comenzar a decir a Cristo. Nadie tiene que amedrentarse allí si hasta entonces ha llevado en su pecho el mejor de los signos, sino que toda alma que desee morar en el Señor debe a través de la cruz buscar el reino que está lejos de la tierra.

Entonces contento de corazón adoré la cruz con gran ardor, donde estaba sólo con ninguno que me hiciera compañía. Mi alma estaba ansiosa de partir; sentí muchos deseos dentro de mí. Ahora me gozo en la vida puesto que puedo buscar la cruz triunfante en soledad con más frecuencia que todos los otros hombres y honrarla plenamente. Grande es el deseo de esto en mi corazón, y a la cruz me vuelvo para que me ayude. No tengo muchos amigos poderosos sobre la tierra, sino que han partido de aquí a los goces del mundo, han buscado al rey de los cielos, viven ahora en el cielo con Dios Padre , moran en la gloria; y cada día espero que la cruz del Señor que en otro tiempo viera aquí en la tierra, vendrá a buscarme de esta vida pasajera y me llevará luego a donde hay gran contento, gozo en el cielo, donde el pueblo de Dios está sentado al banquete, donde hay bienaventuranza eterna; y me pondrá donde pueda por siempre morar en gloria, gozar la felicidad completa de los santos. Que el Señor que aquí en la tierra sufrió en un tiempo en la cruz por los pecados de los hombres, sea un amigo para mí; Él nos ha redimido y nos ha redimido y nos ha dado la vida, una morada celestial.
La esperanza ha renacido con bendiciones y gozo para aquellos que anteriormente han padecido el fuego. El hijo había triunfado en su viaje poderoso y triunfante,cuando Él, el Señor Todopoderoso llegó con la multitud, compañía de espíritus, al reino de Dios- para gozo de los ángeles y de todos los santos que antes moraban en el cielo en gloria, cuando su Señor, Dios Todopoderoso, llegó donde estaba su morada.

lunes, 23 de febrero de 2009

A la luz de la vela


Gastón Bachelard. La llama de una vela. Caracas. Monte Avila. 1975.


♠"La llama es, entre los objetos del mundo que convocan al sueño uno de los más grandes productores de imágenes "


♠" La contemplación de la llama perpetúa, de esta forma un sueño originario. Ella nos aleja del mundo y amplia el mundo del soñador "

♠ "La llama es un mundo para el solitario"

♠ "Hay un parentesco entre la lámpara que brilla y el alma que sueña"

♠" La lámpara es el espíritu que vela en la pieza, en toda la pieza. Es el centro de un lugar, de todo lugar. No se concibe una casa sin lámpara, así como ni se concibe una lámpara sin casa"