Discípulo. – ¿Qué ha de hacer el hombre para volver a Dios y recobrar la felicidad perdida?
La Sabiduría.– Pues ir por Jesucristo, que es verdadero Dios y verdadero hombre, el
cual, por su incomprensible dignidad y por los méritos de su Pasión y de su muerte, es
el apoyo principal y único de los méritos de los santos, y se ha constituido Cabeza de la Iglesia.
Todos los que quieran volver a Dios y hacerse hijos del Eterno Padre, han de desertar de sí mismos y convertirse a Jesucristo de corazón, para así conseguir la unión beatífica de la gloria.
Beato Enrique Susón. El libro de la Sabiduría Eterna. Capítulo XXVIII

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