"Donde existe la humildad y el recuerdo de Dios que
viene de la sobriedad, de la atención y la oración frecuente que se yergue
contra los enemigos, allí está el lugar de Dios, es decir, el cielo del corazón
en el cual la falange de los demonios tiene miedo de entrar, puesto que Dios habita
en él."

Comentarios
Publicar un comentario