Tenemos un Dios que marcha delante nuestro. Por el Santo Cura de Ars

 


✠ 4 DE AGOSTO/ MEMORIA DE SAN JUAN MARÍA VIANNEY (CURA DE ARS)


¿Somos pobres? Tenemos a un Dios que nace en un pesebre, recostado en un montón de paja.

¿Somos despreciados? Tenemos a un Dios que en ello nos lleva la delantera, que fue coronado de espinas, investido de un vil manto de escarlata, y tratado como un loco.

¿Nos atormentan las penas y sufrimientos? Tenemos ante nuestros ojos a un Dios cubierto de llagas, y que muere en medio de unos dolores tales que escapan a nuestra comprensión.

¿Sufrimos persecuciones? Pues bien, ¿cómo nos atreveremos a quejarnos, cuando tenemos a un Dios que muere por sus propios verdugos?

Finalmente, ¿padecemos tentaciones del demonio? Tenemos a nuestro amableRedentor que fue también tentado por el demonio, y llevado dos veces por aquel espíritu infernal; de manera que en cualquier estado de sufrimientos, de penas o de tentaciones en que nos hallemos, tenemos siempre y en todas partes a nuestro Dios marchando delante de nosotros, y asegurándonos la victoria cuantas veces la deseemos de veras.

Mirad lo que ha de consolar en gran manera a un cristiano: el pensar que, al sufrir una tentación, tiene la seguridad de que siempre que recurra a Dios, no sucumbirá a los embates del demonio.

Extracto de Homilía para el primer domingo de cuaresma. En: Amor y perdón homilías. Rialp



Comentarios