✠ 6 DE AGOSTO/ FIESTA DE LA TRANSFIGURACIÓN DEL SEÑOR
Nuestros cuerpos resplandecerán en la eternidad con la gloria del alma
que los traspasará con su luz. Mientras el Salvador vivió en esta tierra, hizo
falta un milagro constante para ocultar o privarle temporalmente de la gloria
que habría traspasado su sagrado Cuerpo unido a su alma deificada: la
transfiguración en el Tabor fue solo un atisbo de la belleza del Señor.
Lawrence G. Lovasik. En el libro de la Eucaristía.
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