La oración ilumina tu inteligencia. Por el P. Lawrence G. Lovasik

Por medio de la oración penetra en tu alma la fuerza de la gracia divina, como fluye la savia desde el tronco de un árbol hasta sus ramas. La oración ilumina tu inteligencia arraigándola con mayor firmeza en la fe; dota de energía sobrenatural a tu alma para que, pese a tu débil naturaleza, seas capaz de practicar las virtudes heroicas con la ayuda de la gracia de Dios. Tu mente y tu voluntad se ven fortalecidas por la vida de oración, porque tu amor se hace más fuerte. Jesús purifica ese amor y lo acrecienta para que tú, lleno de él, puedas dedicar todo tu ser a dar gloria a Dios y a la salvación de las almas, y especialmente de la tuya.

Necesitas esa fuerza espiritual que te dé el coraje suficiente para emprender tareas difíciles y enfrentarte sin miedo a las dificultades. Necesitas esa fuerza espiritual para ser paciente en el sufrimiento.

Necesitas esa fuerza espiritual para vencer las tentaciones, ser generoso en tu lucha contra el mal y esforzarte por adquirir la virtud. No te fíes de tus capacidades naturales, que pueden servirte de ayuda pero nunca son suficientes. Reconoce tu debilidad y confía en el poder de Dios, que te dará la fuerza si se la pides para que puedas exclamar con san Pablo: «Cuando soy débil, entonces soy fuerte.

Lawrence G. Lovasik. En: El libro de la oración.

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