La caridad es la única puerta al amor de Dios. Por Madeleine Delbrel

Nos han explicado que lo único que tenemos que hacer en la tierra es amar a Dios.

Y para que no nos quedemos indecisos, sin saber cómo hacerlo, Jesús nos dijo que la única manera, el único camino, la única receta, era amarnos los unos a los otros.

Esta caridad, que es también teologal, porque nos une inseparablemente a él, es la única puerta, el único umbral, la única entrada, al amor mismo de Dios. En esta puerta desembocan todos esos caminos que constituyen las virtudes.

Todas, en el fondo, no están hechas más que para llevarnos a él más deprisa, con más alegría y con más seguridad.

 Delbrel, Madeleine, La alegría de creer, Bilbao, Sal Terrae, 1997. p 75.

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