La conciencia de la propia miseria. Por el Beato Pablo Giustiniani

Nada es más eficaz para encaminar al hombre a la oración que la conciencia de la propia miseria y el mal estar en que se encuentra por sus pecados. De hecho la mente humana, que se siente agravada y oprimida por tantos y tan variados males, es empujada necesariamente
a la oración... Del conocimiento de sí mismo nacen la humildad y la verdadera humillación sin las que es imposible agradar a Dios... Yo no sabría decir con las palabras y con la pluma cuántas formas y cuántos modos de oración produzca la toma de conciencia de la propia miseria, pero estoy convencido que no hay mejor oración que aquella que logra sacar de los ojos humanos más lágrimas; lágrimas, digo, de compunción y lágrimas de deseo de la patria celeste.

Fuente; Beato Pablo Giustiniani. Citado en: Un eremita camaldulense Elogio a la vida oculta. 31.

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