El gozo de la fe en Cristo es el único gozo verdadero. Por San Justino Popovich

Cristianos, siempre alégrense, pues el mal, la muerte, el pecado, el demonio y el infierno, han sido conquistados por Cristo. Y cuando todo esto está conquistado ¿habrá alguien en el mundo que pueda acallar nuestro júbilo? Ustedes son los amos de este eterno regocijo, en tanto no cedan al pecado. El júbilo arde en nuestros corazones a causa de los sufrimientos por Él, las burlas por Él y la muerte por Él, en tanto estos sufrimientos inscriben nuestros nombres en el cielo. No hay gozo verdadero en el mundo sin la victoria sobre la muerte, pero la victoria sobre la muerte no existe sin la Resurrección, y no hay Resurrección sin Cristo. El Dios-Hombre Cristo Resucitado, el fundador de la Iglesia, pone constantemente este gozo en los corazones de sus seguidores, por medio de los Santos Misterios y buenas obras. Nuestra fe se realiza en este gozo eterno, en tanto el gozo de la fe en Cristo es el único gozo verdadero para la naturaleza humana.
Fuente: San Justino Popovich. Explicación de 1ª Tesalonicenses 5.

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