jueves, 4 de marzo de 2010

"Permanced en mí" por la Beata Isabel de la Trinidad

Permaneced en mí (Jn. 15, 4)
Es el Verbo de Dios quien lo manda, quien expresa este deseo.
Permanced en mí no sólo momentáneamente durante unas horas pasajeras, sino permaneced....de un modo estable, habitualmente.
Permaneced en mí: orad en mí, adorad en mí, amad en mí, trabajad y obrad en mí.
Permaneced en mí durante vuestras relaciones con las personas y vuestro trato con las cosas. Penetrad cada vez más íntimamente en esta profundidad. Allí está ciertamente la soledad donde el Señor quiere atraer al alma para hablarle, como dice el profeta (Os. 2, 14)
Mas para escuchar este lenguaje misterioso de Dios no hay que detenerse, por así decirlo, en la superficie. Es necesario penetrar cada vez más en el Ser divino mediante el recogimiento interior.
San Pablo exclamaba: Corro por ver si alcanzo el final (Fl. 3, 12). También nosotros debemos descender cada día por esta pendiente con confianza plena de amor. Un abismo llama a otro abismo (S. 41,8)
Es ahí en lo más profundo, donde va a realizarse el encuentro divino, donde el abismo de nuestra nada, de nuestra miseria, va a hallarse frente a frente con el de Dios. Es ahí, donde lograremos la fuerza necesaria para morir a nosotros mismo y donde, perdiendo nuestra manera personal de ser, quedaremos transformados en amor. Binaventurados los que mueren en el Señor (Ap. 14, 13)
  • Isabel de la Trinidad, en: El año del Señor según los santos del Carmelo,Burgos, Editorial Monte Carmelo, 1997, pp. 302-303.

6 comentarios:

  1. Muy bello texto¡ Si fueramos concientes de ser habitados por los Tres, nuestra vida seria celestial. Bendiciones.

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  2. Que así sea, que así sea.
    Saludos en Cristo y María Santísima.

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  3. Estimados hermanos;
    Saludos en el Señor, Nuestro Único Consuelo.

    Gracias por sus comentarios.

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  4. Permaneceren el Señor, a pesar de todo o de todos los avatares y sinsabores...
    Permanecer en el Señor... es alejar todos los temores y todas las tinieblas que nos confunden...
    Permanecer en el Señor, es estar en uestro verdadero hogar...
    Eso creo humildemente...
    en mi caso es una cuestion de vida...
    No puedo pensar y vivir la vida sin tenerlo en mi mente y corazón.
    No tenerlo sería insufrible para mi, la angustia y la soledad pesimista me mataría.
    Un fuerte abrazo en El, hermana.

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  5. Edit;
    Qué hermoso lo que decís: "No puedo pasar la vida sin tenerlo en mi mente y mi corazón"
    Quiera el Señor que todos podamos repetir esta frase.
    Un abrazo en el Señor

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  6. Recien entiendo muchas cosas, una de ellas es que permaneciendo en EL, todo absolutamente todo cambia a mejor, desde mi perspectiva es a no temer y para ello debo buscarlo, espero encontrar la manera adecuada para luego simplemente ser feliz.
    Nelly Vega Pérez

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